20 abril 2009

... AYUDAR

Payasa me siento, cuando al ayudarte veo en tus ojos como crees que mis acciones tienen segundas intenciones. Tonta de remate me siento, cuando al preocuparme por tus penas oigo en tus palabras el reconfort que sientes al creer que estoy en tus manos. Burla del destino me parece que, en otros tiempos, el que yo me topase con una persona que me echase una mano me hiciese desconfiar de sus sentimientos hacia mí, y que hoy, con el sol iluminando mi camino, sea yo la que sufra que las personas de mi alrededor no crean en la beneficencia de la sociedad.

Ayudar es lo único que me llena cuando al mirarme puedo comprobar que ya no conservo amigos del colegio a los que felicitar por Navidad, ni amigos del instituto con los que quedar para tomar unas cañas, ni amigos de la universidad a los que llamar para conversar. Mimar es lo único que sé hacer cuando una persona de buen corazón aparece en mi vida, porque son esas personas las que se lo merecen todo, aunque las acabes de conocer.

Las buenas personas se encuentran, se cruzan en tu camino, vas andando y sin que te lo esperes te dan una flor... una sonrisa, una caricia en el brazo... un guiño... quizás si tienes mucha suerte un piropo... y ellas lo hacen porque les sale de dentro... y tú te sientes crecer, porque desinflada estabas por no oír palabras de aprecio, vacía por no recibir pildoritas de amor y tiritando por no sentir el calor de las personas.

Hoy soy feliz porque puedo hacer feliz a los demás.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

maaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaasss

Unknown dijo...

La buena gente pasa por tu lado sin llamar la atención, se queda ahí cuando no la ves, te da un abrazo cuando no lo necesitas, te vigila cuando estás triste y te ayuda cuando no lo estás.

La buena gente es la que te da la mano cuando te has caido, pero además ha intentado que no te cayeras y cuando te has caido no te lo recuerda.

La buena gente...