02 noviembre 2008

... EL DÍA QUE TE VAYAS

Un día te das cuenta de que lo que realmente importa no es tu propia felicidad... de que eso se queda en nada cuando te hablan de cáncer, tumor, muerte. Es posible que las personas pensemos en nuestra felicidad sólo cuando no tenemos nada que nos preocupe más. Y nos volvemos totalmente egoístas. Sin embargo, vivimos mucho más intensamente cuando nos preocupamos por los que nos rodean. Y eso es lo que realmente importa.

Importa que al final del día te sientas útil, que sientas como has ayudado a la gente que has visto necesitada. Siempre cometemos errores intentando ir hacia un rumbo correcto... pero yo confío en que la gente a la que realmente le importamos sea consciente de la buena intención que teníamos.

Trabajas para alguien e intentas serle útil. Intentas apoyar a una amiga que no quiere que nadie la ayude. Escaneas una revista para un compañero que está muy lejos. Le sonríes al camarero que te ha servido la bebida. Escuchas a un compañero que no tenía con quien hablar... y aunque todas estas cosas parecen una tontería... es lo único que nos queda al final del día. Cuando el sol se pone, lo único que tenemos es lo que hemos hecho por los demás. Si no volviéramos a abrir los ojos, lo único que quedaría de nosotros es como nos recuerda la gente. ¿Triste?

Lo triste no es que cuando te vayas no quedes tú misma para contar como eres... sino que los que quedan... no saben describirte. Somos seres sociales... totalmente antisociables.

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