13 junio 2010

... EXCULPACIÓN MASIVA

Como decía un cercano amigo: "menos mal que tenemos una religión que te perdona todo lo que haces, diciéndoselo a un confesor". Porque imaginaos que nuestra religión no nos perdonase nuestros errores, imaginaos que tuvieseis que cargar con todos vuestros tropiezos en vuestra siguiente vida, o que después de la vida pagases durante la eternidad tus fallos. Somos tan afortunados de que con nada más que contándolo alguien sea capaz de exculparnos, de arrancar nuestra culpa y simplemente llevársela lejos... y con eso nos sentimos libres, ya no hay dolor, ni pena, ni llanto. Pero nunca te enseñará cómo has de hacer para mejorar y evitar los fallos que cometes, por lo menos en la misma situación en la que tú te estás confesando, porque hay religiones que no entienden la exculpación por medio del aprendizaje preventivo, sino por medio de la falsa culpa… esa que sólo debes verbalizar y por la que ya se entiende que, al decirlo en alto, simplemente desaparece con la aparición del silencio.

Al final, en realidad, sólo te queda tirar de biblioteca empírica, respirar hondo, llenar tus pulmones de aire y armarte de paciencia. Si una semana todo se vuelve contra ti, está demostrado que no compensa enfadarse con todo el mundo. Al igual que, puede ser que por un casual, la configuración espacial se ordene y en una semana crucial de tu vida, debas dar un paso más y alejarte de determinadas situaciones que desde su principio ya no te gustaban. Así que, puedes gritar, puedes encapricharte, incluso puedes dejar de respirar... y sin darte cuenta, sin decidirlo, puede que las cosas cambien... o no.

Y cuando esto pase, no puedes pretender que nadie te apoye, consuele o comprenda, porque al final, tu opinión subjetiva no tiene por qué ser respaldada. Porque en realidad, nuestros límites se sitúan en una escala vivencial que varía con la acumulación de los días, y yo no he de justificar cómo, cuándo y dónde alcanzo o no mi línea.

Por eso prefiero escuchar a los demás, simplemente para observar situaciones que quizás en algún momento se te puedan presentar a ti, y quizás entonces te acordarás de la experiencia tangencial de aquel compañero y eso te ayudará a encaminar una nueva situación. Porque si al “profesional” que me exculpa no le parece necesario reprenderme ni enseñarme, deberá ser mi propia conciencia la que busque la forma de no tener que tropezar 87 veces en la misma piedra.

Intenta no confesarte del mismo pecado dos veces y eso te hará crecer como persona… y estas no son palabras que haya escuchado en el seno católico.

04 junio 2010

... NOS HA JODÍO MAYO CON LAS FLORES

Llega la primavera con la luz, las flores y las ráfagas de aire. Dicen que el trabajo es importante. Dicen que hay feos a los que nunca los han besado. Dicen que los cuentos de hadas nunca se hacen realidad y que los príncipes azules no saben fregar los platos. Dicen que las princesas no se enamoran de los sapos y que son tan bellas que el hombre de sus sueños lucha hasta alcanzarlas.

Nos creemos con derecho a opinar y juzgar todo lo que nos rodea, sólo porque podemos verlo, oírlo o tocarlo. Y nos parece que cuanto más cerca de la verdad estemos, mejor podremos tomar nuestras decisiones. Creemos que el conocimiento de todas las variables certeras nos acercará a un mundo justo. Nos creemos que la culpa es necesaria para la redención, y que la redención es necesaria para la paz interior. Pensamos que si estás tranquilo contigo mismo, tu interior será transparente... siempre persiguiendo una concepción platónica del ser humano. Dicen que hay dos tipos de personas, las que creen que son buenas y las que lo son.

No sé hasta qué punto es importante ser buena persona. Imagino que es necesario sentirse bien, pero tampoco sé quién es quien debe juzgarte. Seguramente tú misma... pero quizás es un baremo demasiado subjetivo. Quizá alguien que te conozca realmente bien... alguien con quien hayas compartido mucho tiempo... una de esas personas que cuando decide que no quiere volver a verte, simplemente no vuelve a hablar contigo ni a querer saber nada de ti.

Dicen que no todos podemos estar felices todo el tiempo, pero es evidente que el esfuerzo vale la pena.

27 mayo 2010

... SOMBRAS EN EL ESPEJO

Hay días eternos en los que tropiezas y llegar a la noche te cuesta más y más. Y cuando ya estás en ella, poco a poco, los recuerdos de cada tropiezo te van hundiendo... sin darte cuenta, sin ser consciente, y cuando quieres mirar hacia el exterior... sólo ves oscuridad... noches eternas en las que no encuentras más salida que intentar olvidar. Esas noches en las que te gustaría ser como un puzzle y poder simplemente tirar algunas piezas al vacío... y quitar piezas... y hacer orificios... y así conseguirías aire nuevo en tus carnes, conseguirías nuevas corrientes... conseguirías quitarte pesos de encima que muchas veces no tienen que ver con sus dimensiones temporales.

Hay noches en las que te sientes como un imán... que va atrayendo virutas de hierro... y vas notando como una tras otra se te van clavando en tu interior. Hay noches, que sería mejor dormir, pero que temes tener sueños perturbados. Hay noches que no te mereces cerrar los ojos... porque temes enfrentarte a la realidad.

Temes descubrir que te has convertido en la persona que nunca quisiste ser. Temes ser como aquellas personas a las que nunca desearías tener cerca. Y entonces recuerdas algo que podría hacerte sentir mejor...

Déjame soñar contigo... imaginarme tus ojos derritiéndome, tus manos oliendo las mías, tu respiración tocándome. Déjame que me crea que te vuelvo loco... mientras doy con la manera de hacerte real. Déjame que tu música entre en mis poros y sea la que me renueve célula a célula. Déjame ser tu avión de papel, ese que pliegas con cariño para luego dejar volar. Déjame ser por un momento... para que así pueda retomar mi vida mañana...

Y al despertar veré que todo ha sido un sueño... sin testigos. Entonces volveré a mis olimpiadas particulares, en las que los obstáculos me los voy poniendo yo... al parecer sólo para no caer en la desidia. Volveré a creer que el amor sin libertad dura lo que un estornudo. Volveré a creer que no existes, que nunca te has ido y que, en realidad, siempre has sido parte de mí. Volveré a creer que te mereces algo mejor y que no te llego a la suela del zapato...

Y cuando acabe de helar mi charco de lágrimas en este mar de absurdos... resbalaré en él. Y cuando desde el suelo, con el culo mojado y con los ojos rojos y llorosos, muerda mis labios de desesperación empezará mi ser a repudiar estos lamentos sin sentido.

Porque puede que la vida sea más compleja de lo que parece... pero eso, sólo es un espejismo más.

24 mayo 2010

... UN POQUITO DE TI

Alguien me susurró una noche que después de decir y de hacer... sólo nos queda amar... me lo susurró como en sueños... y sus palabras vuelven una y otra vez a mi cabeza...

Me gusta recordar a las personas por las cosas que han dicho... es extraño pero las acciones suelen englobarse en una compilación de recuerdos que dan lugar a la sensación final que las vivencias con una persona te han dejado. Así que a mí, opinión personal pura y dura, me quedan dos cosas de la gente que ha pasado por mi vida... o tres...

1. Me quedan frases sueltas que me dijeron... que de vez en cuando vuelven a mi recuerdo... y que de vez en cuando me hacen sonreír al darme cuenta de que esconden más que simples palabras detrás de ellas.

2. Me queda un sentimiento general de mis experiencias con ellos. Sentimiento que varía con el tiempo, y se acentúa o se diluye... que viene y que va según el día que he tenido, según la última vez que nos vimos, según sus últimas palabras...

3. Me queda un pedacito de esa persona en mí. Algo que me ha enseñado, algo que, sin yo quererlo, pasa a formar parte de mí, y me completa, no se sabe si para bien o para mal... pero un poco más.

Y así, día a día, mes a mes, acumulas personas, acumulas paisajes, acumulas rayos de sol, acumulas arrugas y acumulas sonrisas. El caso es que todos paseamos por la ciudad con nuestra mochila de experiencias encima, cargando con ella... supuestamente para poder sacar de ella las recetas que nos permitan afrontar situaciones parecidas. Cuando ya deberíamos haber aprendido que no hay nada raro en equivocarse y que nada trágico puede pasar... porque todo es vivir.

Y son los sentimientos los únicos que te hacen sentir viva... "Te quiero y me quedo corto, pero si me quedo corto ¿pa' que te quiero?"

23 mayo 2010

... NO ES LO MISMO

Supongo que los finales son así. Llegan y nadie los controla. Se van y nadie los había planeado como sucedieron. Igual que los sentimientos. Llegan y nadie los controla. Vienen y se van y nadie pensaba que se podían extinguir.

Pero desde aquí, cuando ya ha pasado la tempestad, la calma reina y nada hay a mi alrededor que pueda perturbarla. Pero ¿quién no tiene algo qué ocultar? y ¿quién ha dicho que quiera conocer tus secretos?

Lávate las manos si quieres en mi piel, porque no seré yo quién juzgue si eres culpable o inocente. No seré yo quien vea de qué color es la sangre que dejas marcando mi torso. No seré yo quien te diga si apruebo o no lo que haces, ni si lo "correcto" sería hacerlo así, porque lo correcto sólo existe dentro de cada uno de nosotros y no en la totalidad. Porque tu concepto de correcto no puede ser igual al mío, ni al del que nos mira desde fuera. Porque las generalidades no son para la moral, ni para mí. Porque yo soy particular, particular en mi existencia y en mis vivencias. Porque yo soy una, y no me veo similitud con ningún conjunto.

Puede que para ti sí, puede que tú sólo seas capaz de creer que lo correcto es lo de todos. Porque crees en una realidad verdadera y no certera, crees en un planteamiento como tal planeado y no en el discurrir del río. Eres de los que hacen presas diciendo que eso es lo natural, amparándote en los estanques naturales. No te has dado cuenta de que los estanques son en un lugar y según unas circunstancias, y que pretender forzar uno, sólo implica la utilización desmesurada de recursos ajenos a la misma situación.

Se fueron los malos tiempos, ya no hay que temer, y en realidad nunca lo hubo. Porque no se le puede temer a las palabras, sabiendo que sólo te pueden afectar según la importancia que tú les das. Témele a los actos que las palabras desencadenan, porque al final, las palabras se las lleva el viento, pero las situaciones se apegan a tu espalda y a tu memoria.

Menos mal que no hay hoja que no arrastre el viento si decide el árbol caer.

20 mayo 2010

... UNA, DOLA, TELA, CATOLA

No uso antifaces; no uso velos ni burkas; no cubro mi rostro porque nada hay que me avergüence de él, ni nada hay que tema mostrar, porque mi tansparencia se ha ido perdiendo con los rayazos de la arena del camino, y poco a poco me he vuelto translúcida… como mucha otra gente.

Me siento permanente en este mundo fugaz, como una estatua de cobre en medio de los rápidos flujos de habitantes que se producen en las calles de Madrid, que camina a cámara lenta sin que nadie lo perciba en medio del anonimato de la polis. Sin embargo, sé que mi destino es seguir avanzando, que es innato en mí el evolucionar, que no soy capaz de anclarme y esperar. Sé que, aunque todo el planeta se me antoja en otro espacio-temporal, yo lo comparto con ellos, y sospecho que, aunque tangencialmente, tanto su tiempo como el mío es capaz de cosechar los mismos frutos.

Lo que tengo lo doy, no lo guardo, no lo poseo, porque nada bueno puede dar en mi interior y, sin embargo, estos frutos pueden lograr sensaciones inmensas en el corazón de otras personas… porque todos vamos juntos de la mano, aunque nos empeñemos en ponernos guantes de látex, aunque protejamos nuestro rostro con mascarillas o aunque nos coloquemos una bata sobre nuestras vestiduras.

No me oirás decir lo que no sienta en el corazón, aunque con los años, he aprendido a callarme muchas cosas. Puede que ya no me oigas decir todo lo que me gustaría; puede que ya no me veas mirarte haciéndote llegar mis perfecciones; puede que mis manos ya no te muestren si están en acuerdo o desacuerdo... porque he aprendido que es necesario evitar que te apegues a las personas.

No intentes controlarme, no intentes dirigirme, no intentes influirme, porque yo soy quién elige cómo equivocarse. Aprovéchame que si llegué ayer me puedo ir mañana, porque no hay nada que me convenza para quedarme aquí. Soy libre, soy aire, soy nube, soy agua, tierra y fuego, y de todos estos estados aprendo, aunque la parte que más me cuesta es la de aprender a no aprender. La de aprender que aunque las cicatrices sangren y sangren, no importa llevarlas encima, aunque te sientas observado al pensar que son feas… pero quizás lo que deberías es atreverte a mirar las que tienen los demás; la de aprender que las heridas se abren y se cierran pero eso no debe impedirte mirar a los ojos de la bestia... porque lo que ya te hizo daño una vez, haciéndote sentir incomprensiblemente llena por dentro, quizá debería poder hacerlo una y otra vez; La de aprender que a veces es mejor caer como una inexperta que caer en colchón mullido.

Es normal que le temas a lo que no conoces… aunque viendo el historial… casi prefiero convivir con lo desconocido mano a mano.

16 mayo 2010

... CAMBIO DE GRADUACIÓN

Y no te voy a negar... que me has hecho pensar. Sé que el año pasado era, pero no sé si quiero recordar cómo. Sé que ahora soy, pero no sé si quiero analizar porqué. Sé que en algún momento seré, pero no sé si quiero desvelar para qué.

Puedo mirar a mi alrededor, e intuir que tengo una gran cantidad de situaciones por vivir. Puedo dejar mi mente en blanco, e imaginar que miles de ideas se agolpan a sus puertas para poder entrar. Puedo querer hacer, y desecharlo porque no me llevará a ningún lado.

No sé si en otro tiempo fui o dejé de ser. No sé si en otros lares encontré o me dejé buscar. No sé si en otra vida caminé o me dejé llevar. No sé si entonces mis ojos brillaban o se dejaban deslumbrar, ni sé si mis labios daban o recogían. Y, si te digo la verdad, poco importa ya.

Si no te gusta tu vida tal y como es, puedes hacer dos cosas, o cambiarla o mirarla a través de otros cristales. Sea como sea, algo tendrás que hacer... porque nadie puede detener el tiempo, nadie puede obviarlo ni hacerlo desaparecer.

This is my life, this is my way.

18 abril 2010

... MAR DE NUBES

Dudo que recuerdes cuando fue la última vez que te temblaron las piernas por estar cerca de alguien. Dudo que de poder recordarlo, quieras hacerlo. Dudo que recuerdes cuando fue la última vez que perdiste el hilo de lo que decías por estar navegando en ojos ajenos. Dudo que de poder recordarlo, quieras hacerlo. Dudo que recuerdes cuando fue la última vez que deseaste que el tiempo fuese eterno para poder perderte en las ondas que se dibujan en el aire cuando su voz habla. Dudo que de poder recordarlo, quieras hacerlo.

Dudo que de darte cuenta que eso te vuelve a pasar, fueses capaz de valorarlo. Dudo que de poder hacerlo, quieras afrontarlo. Dudo que de verte revivir cuando él te toca, seas capaz de reconocer que sin su palpitar mueres. Dudo que de poder hacerlo, quieras afrontarlo. Dudo que seas capaz de controlar meter la pata una y otra vez, porque al fin y al cabo, tú eres así. Dudo que de poder hacerlo, quieras afrontarlo.

Dudo que seas capaz de reconocer una oportunidad cuando la ves. Dudo que seas capaz de quitarte tu abrigo de los miedos y salir a pasear. Dudo que seas capaz de dejarte vivir y disfrutar. Dudo que seas capaz de dejarte ser feliz.

Porque al final del día, estás acostumbrada a coger la almohada y tenerla para ti sola; a comprar el pan, y comprarlo para una sola; a hacer la compra semanal, y hacerla para una sola; a planear fines de semana, y planearlos para una sola. La soledad se ha convertido en tu compañera de tiro y no te creerías buena amiga si la dejases a un lado.

Y eres tú la que lo sabe, la que no quiere dejarla ir... porque es mejor no aguantarte tú, a que no te aguanten los demás.

08 abril 2010

... AIN'T MOUNTAIN HIGH ENOUGH

Deja pasar la vida, que ya volverá. Deja volar el dinero, que ya lo ganarás. Deja mojar la lluvia, que ya se secará. Deja pasar el día, que ya lo recuperarás. Deja colarse, que ya te llegará el turno. Deja levantar la mano, que ya la bajará. Deja gritar a inocentes, que ya se callarán. Deja doler la herida, que ya sanará. Deja que pasen cosas, que alguien hará por preocuparse.

Será que no funcionan las cosas así. Será que puede ser que se te pase por la cabeza, pero que todo tiene límites. Será que si las personas vivimos en sociedad, no es sólo para cuartarnos, si no para ayudarnos. Será que no importa que calles, si luego actúas con más coraje que 10 personas juntas.

No importa mucho que pienses, digas, hables o teorices... si actúas de corazón. Da igual que me cuentes que crees que sabes... si te mueves con pasión. No importa si pasas tiempo elucubrando... si después no sabes que lo correcto, no siempre es lo mejor. No existe la justicia absoluta, ni la verdad, ni la virtud.

Yo no soy perfecta, ni a tu lado, ni lejos de ti. Yo no soy lo que tú quieras que sea, ni en tu presencia, ni al girar la esquina. Yo no soy muñequita a la que vestir, ni cuando miras, ni cuando te vuelves hacia atrás.


Y puede que yo también sienta la magia que te envuelve... pero prefiero vivir, a especular.

06 marzo 2010

... ÁNGEL PARA UN FINAL

Hay muy pocas llamadas telefónicas que recuerde, y menos a cámara lenta. Recuerdo la llamada, la noticia y la reacción de incertidumbre. Recuerdo estar perdida y por un momento no saber dónde estoy. Recuerdo apoyarme contra una pared sintiendo el frío y sentir el calor de las lágrimas que resbalan por mis mejillas. Recuerdo intentar calmarme mirando por la ventana y no saber muy bien cómo actuar.

El ángel negro te visita cuando menos te lo esperas, demasiado a menudo quizá. Viene y vuelve a venir, y nunca sabes cómo has de recibirlo. No puedes huir de él, porque dicen que está en todas partes. No puedes darle la espalda, porque aparecerá a la vuelta de la esquina sin más. No puedes hacer como que no existe, porque el ciclo debe cerrarse.

Sin embargo, lloramos por una pérdida, aún sabiendo que ésta era más beneficiosa que la permanencia. Jadeamos ante la visión de los sollozos de los demás. Temblamos al contemplar la lápida sellarse.

El último adiós, lo llaman algunos, ni blanco ni negro... al final, todo debe continuar.

24 febrero 2010

... EL ESPEJO

Acostumbrada a ser la que ama esperando una única sonrisa por la otra parte, se me hace extraño tener ante mí a una persona diciéndome que me quiere. Una sensación de impotencia me recorre el cuerpo, y por una vez, mis labios se cierran, entendiendo que no hay palabras que alivien el sufrimiento que uno a sí mismo puede llegar a hacerse. Sólo puedo mirarlo, mirar al infinito, mirarme... y aferrarme a que no hablar es la única solución que yo le puedo dar a esa situación.

No tengo curas para tu dolor, no tengo consejos malos ni buenos, no tengo analgésicos que recetarte, ni caricias que puedan reconfortarte. No tengo nada para darte, y es probable que eso te duela más a ti que a mí.

Miro atrás y veo como me había acostumbrado a anhelar, a desear, a pensar en sueños que de aquellas se me antojaban inalcanzables. Miro frente a mí y te veo a ti... recordándome lo nublado que se percibe el presente cuando lo ves a través de ojos llorosos, recordándome lo frío que se tercia el día cuando no sientes un cuerpo cercano, recordándome lo inmenso que parece tu entorno cuando te ves solo en un viaje que has emprendido.

Yo no soy quien para dar consejos... ni a ti, ni a mí. No lo siento como tú lo sientes, pero te pido perdón.

23 febrero 2010

... SMILIMG

No debes engañarte pensando que va a suceder algo que solamente está en tu cabeza. No debes dejar que tu mente vuele a un caluroso lugar mientras tu cuerpo se tapa bajo la manta de tu sofá. No debes cerrar los ojos pensando en la frescura del mar. No debes permitirte volar por un territorio que ni siquiera existe.

... pero lo he olido, lo he pisado, lo he tocado, lo he notado... estaba ahí... esa tierra tierna e inaccesible me ha mirado, aunque sólo fuera para ver aquello que yo le impedía observar; esa tierra me ha tocado, aunque sólo fuera para dejarme a un lado y poder pasar; esa tierra bella me ha hablado, aunque sólo fuera para informarme de que nada tenía que hacer en ella.

Los cuentos, cuentos son... yo no pido poder vivirlos... sino poder soñarlos sin que se me tache de loca; poder tenerlos, sin que se me tache de terca; poder recordarlos, sin que se me tache de usurpadora.

Quizá sea la música, quizá sea la luz, quizá sea el calor...

When you get to where you wanna go
And you know the things you wanna know
You're smiling

... AIRES DEL SUR

Crees que esos rumores que cuentan que existe, que ronda, que es real... nunca se harán realidad. Has asumido que lo que hay es lo que es, y lo que tienes es lo que ves, y no crees que el resultado sea tan malo como para quejarse... como para quejarse, como para mejorarlo, como para pedirle más a la vida... siempre pegada al suelo, asumiendo que el cielo queda demasiado lejos... y, evidentemente, las circunstancias te acaban por recordar que te estabas despistando.

Qué pasa cuando la realidad supera tus metas, cuando te chocas con una persona de carne y hueso que deja por tierra tus más completos hologramas, cuando alguien te recuerda lo que es un rato realmente agradable. Esos ratos que sabes que tienen que acabar... ese rato que ha durado una hora y en el que llevas pensando tres días... ese rato que no te hace enamorarte de una persona, ni de una situación pasada, ni de algo que podría haber pasado, sino de un convencimiento.

Por conocerte he empezado a pensar que la vida no es caminar esperando que alguien te caiga del cielo, sino saber que ahí fuera hay muchísimas personas por conocer que te pueden hacer sentir aquello que todavía ni tú sabes cómo es. Por conocerte han brotado carcajadas tan sinceras de mi boca, que ni yo misma me habría reconocido al oírme en esa situación. Por conocerte me he vuelto a sorprender llena de energía, de ímpetu y de gratitud. Por conocerte sé que todo debe avanzar por muy detenido que yo pueda creer que está. Por conocerte mi mundo gira de nuevo alrededor de mí misma.

Cerraría mis ojos cada día sintiéndome como cuando tuve la suerte de que estuvieses a mi lado, y las notas de mi partitura se ordenasen formando la canción de mi vida. Me quedo con que la oí una vez... realmente creo que no tengo más que pedir.

26 enero 2010

... KATIUSKAS

Hay quien prefiere los zapatos de piel. Yo soy más de botas de aguas, de ir sin paraguas y de no ponerme capucha. De tomar decisiones cuando es necesario, de enfrentarme a las situaciones y de no dilatar lo inevitable. De saber lo que quiero y lo que no, de ser libre de entrar y de salir y de encontrarme cuando camino por un lugar que no es mi ciudad. De plantarme delante de ti, de mirarte a los ojos y de escuchar lo que los dos sabemos que nunca pasará.

Salir a respirar el olor a libertad. Meter lo que pueda en un renglón. Llegar donde tenga que llegar. Cuidar lo que vaya a pisar. Gastar de lo bueno lo mejor. Volcar todos los sueños en mi corazón. Colmar de deseos lo que vendrá. Ganar y olvidarme de barrer antiguos desiertos. Caminar nuevos senderos por crear. Buscar paraísos por hacer. Saborear victorias presentes de gallegas con nata. Hacer que la vida pueda ser lo que resta del Edén.

No hay límites, no hay obstáculos, no hay vayas, no hay piedras ni escombro, no hay tapias. No hay nada que no se pueda dinamitar. Nada que no se pueda rodear. Nada que no se pueda saltar. Nada que haga que se resista el final del camino, el principio o el intermedio.

No hay una meta temporal. No hay cronómetros ni sirenas que indiquen el final de la cuenta atrás. No hay capa de nieve que te deje anclada en la calle, ni caída que moje tanto tu ropa como para no poder levantarte.

Hay ojos que me iluminan. Hay palabras que me abonan. Hay sonrisas que me arrastran al buen camino. Hay manos que me indican la siguiente parada. Hay abrazos que me colman de energía. Hay, hay, hay tantos gestos a tu alrededor que te sonríen.

Parece que este año se llevan las botas de agua. Parece que este año vuelve la gente que quiere vivir pisando nieve.

24 enero 2010

... NO GAMES

Yo no soy una persona a la que le guste darle la espalda al pasado. Me gusta no olvidarlo, pudiendo seguir viviendo mirando de frente. Sin embargo, hay etapas que dejas atrás, que no se sabe por qué, a veces se empeñan en volver.

Con ojos de ángel y discurso ganador, me relatas todas tus supuestas virtudes, vendiéndome la pepita de oro en la que te has convertido y la gran proyección de futuro que al parecer te espera. Por supuesto, no te olvidas de insinuar lo amplios que son tus conocimientos adquiridos y de describir tu propia conversación como de "interés intelectual". "Profunda conversación" en la que has enumerado como sin querer, los numerosísimos paraisos turísticos que has visitado y las actividades que colman tus completísimos días de la semana. Y toda esta eterna conversación finaliza con un agradable "estás igual que siempre"... como si eso significase que debo volver a pasar por etapas de mi vida que tiempo ya hace que despedí.

Y entonces sale de mí, mi parte más paciente que, con una calmada sonrisa, intenta no entrar al trapo en ese tipo de conversaciones que ni me van ni me vienen. No pienso discutir contigo, no esta vez. No valoraré si tu vida es mejor, si tus amigos son más simpáticos, si tu ropa es más bonita, si tu coche es mejor, ni si tu pelo es más brillante.

Sólo espero que a mí no me intentes convencer con esas promesas que parecen serias de que tome la manzana que no quiero ni morder. Sólo espero que seas consciente de que te oigo cantar pero no escucho tu canción. Sólo espero que no pienses que me creo algo de lo que te sale por esa boquita, porque ya hace que anoté en el cabecero de mi cama, que es beneficioso alejarse de tu espacio de actuación.

Este corazón ya vino y se fue de vuelta, así que deja de fumarte cigarrillos de falso prestigio, porque tu humo me molesta.

17 enero 2010

... UN TERCIO

Sueles sentirte seguro dentro de tu casa. Es tu hogar, las paredes a las que estás acostumbrada. No ves grietas en las paredes, no ves fugas de agua, no debería haber ningún problema.

Desde mi ventana veo tu tejado. Veo las manchas de humedad en la medianera desnuda, las tejas sueltas y las ondulaciones que las vigas al fallar dejan que dibujen los faldones. Veo los remiendos que has puesto para tapar grietas y las piedras acumuladas en los canalones. Veo lo que tú no ves, que no quiere decir que no exista.

Siempre he pensado, que existen tres realidades de una misma persona, y que sólo puedes saber cómo es ella, cuando las tres partes forman el todo. Una es cómo te ves tú misma, tú que ni te conoces, ni tienes intención de hacerlo. No sabes cómo puedes reaccionar en las diferentes situaciones que se te pueden presentar, ni tienes intención de hacerlo, porque te vale con saber que podrás afrontarlas. A veces has llegado a saber lo que sientes, pero de lo único que estás segura es de que no sentirás lo mismo dos semanas seguidas.

La segunda es cómo te ven tus amigos. Ellos que te han visto reaccionar y que tienen un punto de vista relativamente subjetivo sobre ti, interpretan tus actos en función de sus valores. Ellos que ven tus reacciones más pasionales desde un posicionamiento más frío, pueden que se acerquen más a esa idea que realmente te describiría a ti misma.

Y la tercera es cómo te ven tus conocidos, esa gente que no tiene una relación lo suficientemente fuerte contigo, pero que ve cómo te mueves en las diferentes situaciones que se te presentan. Personas totalmente objetivas frente a ti, pero no frente a su pasado, de tal modo que su interpretación sobre ti se verá influida por las situaciones que previamente ellos hayan vivido, y no por las tuyas.

La unión de los tres puntos de vista, es la que se puede acercar a lo que somos cada uno de nosotros. Y sin embargo, nosotros sólo sentimos lo que pensamos, y por tanto sólo una realidad de las tres que nos componen es la que nos hace ser felices, o llorar, o reír. Aunque te interesases por lo que la gente pensase de ti, sus opiniones serían matizadas en tu interior por tu propia vivencia subjetiva.

Al final, ni tú sabes quién eres, ni tus amigos saben cómo estás, ni tus conocidos saben cómo reaccionarás. Y es que, en realidad, nosotros no queremos saber toda la verdad sobre nosotros mismos, sino que nos llega con saber que "somos" para nosotros y para los que tenemos a nuestro lado. Con "ser", nos es suficiente.

15 enero 2010

... EL VIENTO QUE LLEGA

Hoy no he escrito nada en las páginas que se lleva el viento cuando las dejo en mi ventana. Páginas con recuerdos, con frases o gestos. Son las páginas en blanco que la brisa abanea durante el año hasta que la ráfaga del nuevo enero las guía al lugar donde viven los recuerdos que acumulo al vivir. Páginas no escritas, páginas no inventadas, páginas en blanco, no numeradas.

Yo vivo gracias a las páginas no escritas que se van. Tirada por la estela de esperanza que dejan mis páginas al volar. Sin nombres, ni titulares, pero reservadas para ti, o para aquella, o para el... allí viven los recuerdos entre manchas de carmín que no dejé en tu mejilla, entre palabras que pensé en decir y miradas esquivas que no llegaron hasta ti.

Un año, y otro, y otro... mis páginas se han ido amontonado en columnas infinitas que llegan al sol, y allí se han empezado a quemar sin dejar olor que pueda percibirse desde aquí. Prefiero que se vayan todas juntas... porque los recuerdos en mi hogar, sólo pueden coger polvo. Mejor dejarlos ir a un lugar donde la atmósfera acabará convirtiéndolos en partículas, hasta que no seamos ni lo que hemos hecho.

Yo soy las páginas que llevo encima, ni una más, ni una menos. No soy lo que hice el mes pasado, ni lo que me ha quedado pendiente por hacer. No soy la que viste de lejos la otra noche, ni la que puede que veas otro día. Soy aquí y ahora, pero no soy ayer y allí. Soy ésta, la que no piensa en lo que puede que hubiera pasado, ni en lo que puede que pase. No soy la que quisiste, ni la que quieres, ni la que querrás. No soy la que fui, ni la que te escuchó, ni la que te dijo adiós.

No soy nadie, sólo soy yo.

14 enero 2010

... POLVO PLANETARIO

Todos tenemos una persona en nuestra vida a la que sabemos que nos podemos aferrar cuando el día se pone tormentoso. Todos tenemos a una persona que cuando crees que te ha fallado, te das cuenta de que eres tú la que se ha equivocado. Todos tenemos a alguien a quien abrazar para no soltarnos. Todos... seamos buenos o malos, hayamos hecho cosas mejor o peor.


"
La vida no te devuelve lo que le has dado. No te da frutos en invierno aunque los hayas cultivado en verano. No te da paz, aunque tú te hayas tomado unas vacaciones". Y a veces dicen, dicen, dicen y no saben lo que dicen. Y a veces hablan, hablan, hablan y no se saben lo que callan.

No he venido a esta vida a sufrir, mi vida es un regalo. No he venido a esta vida a huir del pasado, ni a callarlo con lágrimas de cocodrilo. Si me arriesgo es porque me gusta jugármela, siento, vivo, pienso... ¿qué más puedo pedir?

Y a veces cuentan, cuentan, cuentan y no saben lo que cuchichean. Y a veces largan, largan, largan y no saben lo que dan la lata. Dicen que venimos a la vida a llorar, que la vida es un engaño. Será por eso que a mí las habladurías me parecen sólo cuchicheos de media noche, será por eso que prefiero ser polvo planetario... que no se ve, no se huele y no se siente. Será por eso que prefiero volar a tu lado escondida entre motas de polvo. Será por eso que nos tenemos la una a la otra.

Dicen que no queda anda por descubrir, que ya está todo inventado... dicen, dicen, dicen.


11 enero 2010

... PENSAMIENTO NEVADO

Viendo los tejados nevados de Madrid desde mi ventana se me ha dado por pensar que yo no quiero un amor civilizado. No quiero una escena en el sofá más. No quiero que vuelvas del mercado con la compra de la semana. No quiero vecinas con puchero. No quiero sembrar para tener que recoger. No quiero ni 22 de enero ni 14 de febrero. No quiero que lleves mis maletas. No quiero mudarme de planeta. No quiero domingos por la tarde. No quiero columpio en el jardín. No quiero juntar para mañana, ni quiero llegar a fin de mes. No quiero comer sin ganas de comer. No quiero calor de invernadero. No quiero te quieros sin ti.

Porque el amor cuando no muere mata y amores que matan nunca mueren, lo que yo quiero, corazón cobarde, es que mueras por mí. Lo que quiero es ver tus ojos brillando porque se encuentran con los míos. Lo que quiero es tu mano temblando porque ha tocado mi brazo. Lo que quiero es tu corazón acelerado cuando mi olor llega a tu naricilla. Lo que quiero es un suspiro tuyo, que te haga sentir completo. Lo que quiero es una lágrima en tu mejilla, de alegría en tu interior.

Yo no quiero lo que todo el mundo tiene. No quiero tener que ir contigo al cine, ni que me tengas que acompañar de compras. No quiero que tengas que llamarme al llegar, ni llamarte cada noche antes de acostarme. Lo que yo quiero es hacer lo que me pida el corazón.

Yo no quiero lo que todo el mundo tiene. Yo sólo te quiero a ti... que, aunque no con estas palabras, es lo que Sabina nos dijo tantas veces al oído en la oscuridad de una habitación con olor a sándalo.

27 diciembre 2009

... INSOMNIO INVERNAL

Este año no os vamos a hablar de la materialidad de las navidades, no os vamos a hablar de las corrientes de intereses que mueven el mundo, ni de la maldad de la gente que un día se sienta a tu lado acariciando tu espalda esperando que te despistes. Hoy no nos vamos a quejar de la codicia ajena, ni de la avaricia, ni de las personas que tienen la cualidad de desaparecer en los momentos difíciles. Esto año no vamos a recapitular, ni a reflexionar, ni a revivir, ni a rememorar.


Este año, ha sido un año duro. Hay gente que se ha ido de nuestras vidas, gente que ha pasado y gente a la que hemos echado de nuestro lado. Gente que era de una forma y que descubrimos que no era de otra. Gente que pensamos que aguantaría, y se ha ido, como todos. Se han cerrado muchas puertas, para abrirse algunas ventanas. Hemos aprendido a aguantar, pero no a esquivar. Hemos aprendido a callar, pero no a defendernos. Hemos aprendido a retroceder cuando nos atacaban, pero no a enfrentarnos. Este año, hemos aprendido todo lo que en un tiempo nos prometimos que no haríamos, porque no queríamos ser como esos seres que se hacen llamar "personas". Este año la vida nos ha enseñado que no huele a jazmín, que su tacto no es aterciopelado y que su brillo no es el de una mañana de rocío.

Este año se cierra sin sentimientos. No hay miedo, no hay rabia, no hay dolor. No hay amor, no hay alegría, no hay ganas. Este año no pediremos ningún deseo al tomar las uvas, porque los deseos, sueños son.

07 noviembre 2009

... HELADA NOCTURNA

Fuera caen copos de nieve. Los pinos están tan blancos que parecen señoritos saludándote. Por la tarde he hecho un muñeco de nieve que tiene una manzana de nariz porque no quedaban zanahorias en casa. La leña chispea dentro, en la chimenea encendida. Estoy tumbada en el sofá debajo de una mantita mientras veo La casa del Lago en la pantalla del portátil, y lloro y lloro. Siempre fui una llorona para las películas tontas. Pero no tengo a nadie al lado.

No tienes porque tener el sol a tu lado para entrar en calor. Es cierto que todas pensamos que es lo que toca, que tarde o temprano alguien llegará y todo lo que te ha pasado hasta ahora lo olvidarás para vivir una realidad que es la que tenías que haber vivido desde el principio.

A mí me gusta pensar que todo lo que he vivido me ha hecho tal y como soy. Que si hubiese llorado una lágrima menos de las que han resbalado por mis mejillas, no sería quien soy ahora. Que si hubiese sonreído una vez menos de las que lo he hecho, algo cambiaría. Me gusta creer que cuando tienes un día bueno e irradias felicidad, quien te ve se contagia de ello. Me gusta saber que cuando me cruzo con alguien que sonríe abiertamente por la calle, se me pega la sonrisa. Me gusta recordar que cuando veo a alguien con lagrimillas en los ojos pienso, venga, que no hay quien merezca que tu día se nuble así, guapetona. Y me gusta pensar que todas las veces que se han escapado ríos de agua salada de mis ojos, alguien lo ha pensado.

No me gusta saber que da igual lo mucho que sufras por alguien, porque a esa persona le va a dar igual. No me gusta saber que por mucho que quieras que alguien aparezca, no va a suceder porque tú te tortures pensando en ella. Y no me gusta saber que por mucho que lo pasemos mal, un día algo pasa y simplemente ya no estás aquí, ya nadie te puede ver ni llorar ni reír, ya nadie te puede ver ni hablar ni callar, ya nadie puede pensar que perdiste el tiempo o no.

No me gusta darle vueltas al pasado, lo hecho, hecho está y por algo será que ha sucedido así. No me gusta recordar torturándome pensando que si no hubiese sido como soy no estaría aquí. No me gusta pensar que si recuerdas todo lo que ha pasado a lo mejor encuentras un culpable.

Pero hay algo que sí me gusta. Me gustan las flores de un color diferente cada semana en la entrada de mi casa. Me gusta el sol entrando por la ventana en un día helado de invierno. Me gusta la planta que sobrevive en mi salón como si yo lo hiciese posible. Me gustan los desayunos del domingo con croissant y chocolate de risas con mis padres. Me gustan las tardes de paseos por la montaña. Me gusta la gente que deja salir antes de entrar en el metro. Me gusta encontrar a alguien mirándome y que al descubrirlo me sonría. Me gusta sonreírle a la gente desde el otro lado del vagón. Me gusta levantarme un día habiendo dormido relajada. Me gusta saber de lo que hablo. Me gusta hablar con gente que sabe más que yo de lo que hablamos. Me gustan los ojos azules. Me gusta que me llamen para pedirme consejo. Me gusta que la gente se acuerde de mí. Me gusta darle cariño a las personas. Me gusta ser auténtica.

Creo que la vida merece la pena por todo lo que tú brillas, por todo lo que puedes dar y por todo lo que te pueden ofrecer. Porque no necesitas encontrar un sol que te haga entrar en calor. Porque sólo necesitas quitarte todas las capas que no te permiten darte cuenta de que tú eres el mayor solete que hay.

Soy todo lo que viví, y el resto de lo que fui, lo aprendí con el tiempo. Con ganas de estar aquí para más que sobrevivir, sé que soy lo que sueño.

01 noviembre 2009

... FINGIENDO

Sé que hay gente que tiene tanto miedo de sentir, que finge que quiere. Gente que tiene tanto miedo de no volver a tener a nadie a su lado, que finge que quiere. Gente que tiene tanto miedo de despertar solo, que finge que quiere. Gente que tiene tanto miedo a vivir, que finge que quiere.

Finge que quiere pensando que a fuerza de engañar a otra persona, él mismo se acabará creyendo aquello que tanto desea. Finge que le apetece hacer cosas, finge que piensa en ella, finge que quiere sentirla a ella... pero no se puede fingir el amar. No se puede fingir el brillo de los ojos, ni las caricias furtivas en medio de una conversación con amigos, ni la parálisis que recorre el cuerpo cuando sientes el perfume de su pelo.

Prefiero estar sola antes que vivir una mentira empalagosa, estar sola antes que recibir abrazos que nunca conocieron el calor, estar sola antes que encontrarme con citas forzadas, estar sola antes que mentiras incontroladas que suenan bien.

Nadie dijo que querer fuese fácil, pero de hacerlo, mejor hacerlo de corazón.

30 octubre 2009

... DOS SON MULTITUD

En realidad, no tiene nada que ver contigo... pero dos han pasado a ser multitud desde que decidiste dejarme sola. Mi alma es como una planta enraizada a un terreno inerte y soy incapaz de buscar música entre todo este ruido que me rodea. Veo cómo camino en un tiempo paralizado, así como si mi mundo fuese la cinta andadora que va a destiempo de las demás. Sin gusto en los pulmones desde que descubrí que simplemente tu olor no es igual en otra persona. Sintiendo cómo el espacio viene y va, ahora que tú no estás.

Tendré que soñar que puedo volar. Tendré que aprender a escuchar de nuevo. Tendré que abrir la ventana para que la suerte entre por ella y perfume mi almohada. Tendré que dejar que la lluvia me enseñe cómo viene y va. Tendré que pensar que soy alguien sin ti, aunque sea transparente. Tendré que temblar cuando la noche llega, aunque sólo sea por sentirme viva. Tendré que reír de nuevo, aunque sólo sea por dejar que el aire entre y salga de mí.

Quiero ser como las olas, como la luna, como una idea, como un estribillo, como un recuerdo, como un espejismo, como un problema por la noche, como un famoso que nadie conoce... quiero existir, aunque sólo sea alguien a quien todos pueden tener y nadie puede guardar.

Me acostumbré a respirar. Me acostumbré a echarte de menos. Me acostumbré a mirar al cielo y no ver cómo me iluminabas. Me acostumbré a no romperme cada vez que me mirabas. Me acostumbré... y ahora veo que no me ha servido de nada.

Y por mucho que crea que nadie más sabe de lo que hablo... en el fondo me gustaría pensar que hay alguien ahí fuera que no me ve tan distinta. Y por mucho que crea que nadie más lee lo que escribo... supongo que siempre me quedarán mis chicas de Reinosa, mil besillos guapetonas!!

10 octubre 2009

... SIN MALETAS

Cuánto se gritó diciendo nada. Cuánto te cegaste al ver la luz. Cuántos cielos viste recordando mi mirada. Cuántas situaciones viviste por no tenerme a tu lado. Cuántas flores te trajeron las mañanas en mi ausencia. Cuántas noches te acariciaron al perderme. Cuántos sueños imaginaste sin quererme a mí. Cuántos corazones se me rompieron al no tenerte. Cuántos mensajes transparentaron en el sentir de mis ojos. Cuántos lamentos ardieron en el fuego de nuestra pasión.

Pongo una piel sobre otra, al saber que el fracaso me arropa. Pongo agua en mis labios, al saber que se resecan aislados. Pongo historias en mi ser, al saber que te fuiste por lo que nunca fui. Hay caminos que hay que andar descalza, por evitar que la arena te entre en los zapatos. Hay mundos que hay que abrazar desnuda, por evitar que las migas se te cuelen en la camisa. Hay océanos que hay que navegar desarreglada, por evitar que el viento estropee aquello que tanto te costó.

Tú no eres el camino, si no los pasos. Tú no eres la pisada, si no la fuerza con la que se hizo. Tú no eres la brisa, si no la energía que mueve el aire.

Si catorce vidas son dos gatos, aún queda mucho por vivir.

30 septiembre 2009

... LA BASE

Todo vuelve. Todos volvemos. Es bueno saber que tarde o temprano, de vez en cuando, cada cuando una vez, volvemos a ser quienes éramos.

Una buena amiga me dijo, entre papeles y líneas rotas, que hay gente buena y mala. Que puedes hacer cosas mejor o peor, pero que la base siempre está ahí. Hay buenas personas que pueden meter mucho la pata y hay mala gente que puede aparentar tener un gran corazón. Tarde o temprano, todos se muestran tal y como son. Todos se encuentran con el tipo de persona que no pueden evitar ser. Supongo que todos tenemos que aprender a perdonar a las personas que cometieron errores, aunque sólo sea porque en algún momento ellos nos los tendrán que perdonar a nosotros.


Detente, mira a tu alrededor. ¿Eres capaz de reconocer todo lo que ha cambiado? No importa desde cuando. Puede ser ayer, la semana pasada, hace un mes o un año. Puede ser desde que dejaste de ser pequeña o desde que perdiste la inocencia. Soy de las que piensan que los cambios son buenos. Nunca demasiados, nunca innecesarios, nunca erróneos, pero siempre presentes. Puedes quererlos reconocer o no, puedes hacerles un hueco a tu lado en el sofá o dejarlos durmiendo en la caseta del perro... pero aunque tú les des la espalda, ellos no te la darán a ti.

Enfréntate a ellos. Asúmelos. Nada puede ser tan malo que no te haga crecer como persona. Nada puede haber que, enfocándolo adecuadamente, no te permita sonreír a carcajadas.
A cada paso que das, marcas un nuevo camino. A cada caricia, un nuevo sentimiento. A cada latido, una nueva oportunidad de vivir. ¿Sería inteligente ir hacia adelante haciendo daño a los demás y a ti mismo? Si has cometido un error, pide perdón. Si has mentido, di la verdad. Si alguien necesita hablar, escúchale. Porque todos nos merecemos ser buenas personas, aunque no seamos perros de raza.

27 septiembre 2009

... GRACIAS

En realidad nadie está solo. Todos nos rodeamos de gente, de trabajo, de ciudades, de cosas, de momentos. Todos elegimos personas para ir colocando en nuestra vida. Elegimos situaciones que guardarnos entre nuestras sábanas. Elegimos llorar de tristeza o llorar de alegría. Elegimos llamar o esperar una llamada que nunca llega. Elegimos vivir en el pasado o hacernos recordar. Elegimos saber quienes somos o perdernos entre las manipulaciones de la gente.

Puedes elegir hundirte, y puede que tiren tanto de ti que sólo puedas levantarte y reír. Puedes elegir quedarte sola, y puede que te den tantos mimos que sólo puedas recibirlos y dar las gracias. Puedes elegir no llamar nunca, y puede que te llamen tanto que sólo puedas salir y pasártelo bien. Puede que tú creas que no es tu tiempo, y puede que los que están a tu alrededor se empeñen tanto en que eso no es cierto que sólo puedas pisar la calle para estar agradecida.

Sé que no lo haces por mí. Sé que sólo lo haces por ti. Sé que por querer tu felicidad, has conseguido la mía. Sé que eres de los que las palabras no le sirven como demostración. Sé que puedo decirte lo muy agradecida que te estoy, y creerás que no te lo digo en serio. Sé que crees que sólo eres tú, pero mis ojos también piensan por ti. Sé que crees que no lo hago, pero se me va la mirada recordando tu sonrisa. Sé que crees que no quiero lo tengo, pero simplemente no sé cómo dar gracias de todo lo que me pasa. Sé que crees... pero no es cierto.

26 septiembre 2009

... EL POR QUÉ

Porque lo que más vale del mundo no se compra con dinero. Porque sé que el mundo es un regalo al que estamos invitados. Porque me jugaré todo lo que tengo en un cupón de sentimientos, sólo porque sueño cuando estoy a tu lado. Porque soy lo que tengo y tengo más de lo que nunca podía haber pedido. Porque sé que me puedo permitir soñar y sonreír a la vez. Porque duermo con los ojos abiertos para poder buscarte en la noche y encontrarte en este sueño que vivo despierta. Porque daré ochenta vueltas al mundo si tú me miras a los ojos. Porque tu cuerpo es la fuente de mis anhelos. Porque eres el veneno que me mantiene con vida al acabárseme el aliento. Porque advertirte de que traigo desnudos el alma y el cuerpo, no hará más que conseguir una pirámide de tus abrazos. Porque los momentos a tu lado valen eternamente más que en tu ausencia.

Pero no sonreí al verte.

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho...

19 septiembre 2009

... QUIEN ME ENTIENDA, QUE ME COMPRE

No te entiendes ni tú. Ni tú, ni tu mejor amiga, ni tus padres, ni tu perro. En realidad ellos creen que sí, pero tú no te has dignado nunca a decirles todas las tonterías que puedes llegar a pensar al día. Te ves sola, con el sol acariciando el vello de tus brazos y sola, con el viento susurrándote al oído y sola, con el murmullo arañando tu cuerpo y sola, con el futuro tocando en tu puerta y sola.

Te gustaría dejar de soñar, que tus noches no fuesen más que un cerrar y abrir de ojos. Te gustaría dejar de pensar, que tus días no fuesen más que un salir y entrar de casa. Te gustaría dejar de sentir, que tus agonías no fuesen más que el respirar y expirar de tu aliento.

Quieres huir a un lugar que siempre has anhelado que existiera y al que no estás muy segura que nunca puedas llegar. Quieres huir a una pequeña cueva donde lo que pienses, digas o sientas no importe y así, casi ni exista. Quieres irte sin moverte de tu sitio. Quieres morir sin dejar de respirar. Quieres volverte invisible sin necesidad de una pócima. Quieres quedarte quieta y que cuando te vuelvas a mover nada haya existido. Quieres olvidar y olvidarte de ti misma por un instante, un minuto, una hora, un día. Quieres gritar y gritarte, por ver si así vuelves a reaccionar. Quieres llorarte. Quieres odiarte. Quieres mentirte. Quieres engañarte. Quieres serte infiel. Quieres hacerte todo lo que otros te han hecho antes, y a lo mejor entonces empiezas a pensar en ti sin que nadie más te importe. Quieres despertar de esta eternidad, pero ni siquiera sabes cuando te quedaste tan perdida como para olvidar el sentir del tiempo.

13 septiembre 2009

... TU MOMENTO

Puede que hayas encontrado al amor de tu vida en la esquina oscura de algún bar, o en el pasillo interminable de un concurrido museo, o en el césped lejano de algún conocido parque, o en la cancha vacía de una vieja instalación de baloncesto, o en el irreconocible parquímetro de la vértebra automovilística de una gran capital.

Puede que lo hayas compartido todo con él, o que nunca te hayas atrevido a mediarle palabra, o que tras tus sonrisas tu deseo de besarlo siempre cayese en el mundo de los sueños irrealizables, o que tú misma te encargases de alejarlo para evitar poder volver a amar.

Puede que estés helada de saber que no quieres volver a sentir, de reconocer que enternecerte y arriesgarte a que otro combate te hiera, no es tu baza a jugar. Puede que prefieras no volver a recordar lo que es sentirse en fusión con una persona, por riesgo de que la combinación te estallase otra vez en las manos. Puede que aunque un día sepas la dirección de tu otra mitad, simplemente no te atrevas a dirigirte hacia él. Puede que necesites que sea él quien te asegure que todo saldrá bien. Puede que sientas que ya vale de ser tú la que siempre cree en situaciones imposibles. Puede que creas sólo en el amor que no llega a materializarse, en ese que no se toca y por no hacerlo parece que duele menos, en ese que ilumina tu mirada pero no paraliza tu corazón, en ese que te roba una sonrisa pero no te hace sentir como en casa.

Puede que hayas perdido la fe en la fortuna, el riesgo y el destino. Puede que pienses que el amor no es más que un rumor del que se oye hablar y que sólo algunos pocos son los que tienen la dicha de sentirse acariciados por sus sensaciones. Puede que no estés segura de qué se supone que hay que buscar si los sentimientos ya no son puros, ni honestos, ni perpetuos.

Puede que sólo sepas que este no es tu momento... o que simplemente tu momento ya hace tiempo que pasó.

10 septiembre 2009

... PLASMA CENTRÍFUGO

Te rodea un enorme espacio, aire grisáceo con partículas de diferentes tamaños, aire en el que puedes extender tus brazos y notar las ondas del sonido de las obras. Notas el sol tatuando el polvo en tu cuerpo, notas los labios alicaídos perpetuándose en los rostros de la muchedumbre, notas el ritmo prolongándose en el espacio... y todo ese espacio se vuelve plasma, una burbuja amorfa en la que tu mismo cuerpo se licúa y pierde sus límites.

Tu mente ya no reconoce su entorno, porque hace tiempo que el cambio comenzó a acelerarse tanto que no se recuerda sistema de referencia al que volver. Para qué andar descalza sin rumbo, pudiendo alzar las velas del mundo. Para qué rebajar la condena si así sólo te ahogan las penas. Para qué echar perfume que encubra tu vida si así sólo consigues que te escueza la herida. Para qué continuar viviendo deprisa buscando la suerte en el polvillo que pisas. Para qué fusilar el olvido si así te vuelves a poner a tiro. Para qué una tregua de abrazos si así sólo consigues matarte a balazos de soledad. Para qué emborracharte de olvido si te puedes beber lo vivido. Para qué deformar lo que eres si tu mente se expande sin trenes.

Para qué, para nada te sirve una vida varada.