16 agosto 2010

... DEFINITIVAMENTE QUIZÁS

Se abre un abismo en mi interior e irrefrenablemente brotan en mí las ganas de llamarte… y no me atrevo. No sé qué estarás haciendo, ni si querrás hablar conmigo… no sé si te apetecerá volver a escuchar mi voz.

Rodeada de gente mayor, de perros, de recuerdos… sin buena cobertura, sin Internet y sola, noto como el tiempo va clavándose segundo a segundo en mi piel. Enciendo el portátil y pongo la película más tonta que pueda encontrar, una que no me haga irme a la cama pensando que el amor es maravilloso y que ya me llegará mi hora, ni que me haga pensar que vivimos en un mundo donde la gente tiene tantas penurias que las mías no merecen la pena ni ser meditadas.


Y entonces me lo prometo. No volveré a llamarte. De hecho creo que nunca lo he hecho… pero por si acaso… nunca lo volveré a hacer. No tengo una razón aparente. Sólo tengo una inquietud… que ansío demasiado hacerlo.

Con el paso del tiempo, sólo he llegado a una conclusión más o menos racional y realmente tonta. Cuando creas que algo te importa demasiado, es mejor dejarlo ir. No por nada, no por actitud derrotista, ni por nada de eso… es mejor simplemente no involucrarse. Si no te importa, no te podrá hacer daño.

Y así, es como hago las cosas en mi nueva vida… y eso no quiere decir que me agrade, sólo que es lo que hay. Antes sólo decía que lo iba a hacer… pero eso nunca sucedía, y así me iba... mejor llorar por lo que no pasa. Menos mal que he escogido una película con más desengaños que mi vida... pena que tenga un final feliz.

Y una vez más miro el teléfono que se está cargando encima del mueble de la cocina… esperando que el que llames seas tú. Pongo una canción que sé que algún día escuchaste, en soledad, pensando en mí y miro por la ventana, como si algo fuese a iluminar de repente la noche y a hacerme sentir mejor. Veo mi reflejo en el cristal. No conoces el pijamita que llevo… ni siquiera sabes que me he cortado el pelo y me lo he teñido color caoba. Ni siquiera sabes que hay alguien que prefiere pensar en ti antes que cerrar los ojos. Ni siquiera sabes que me muero por decirte frases tan tópicas como “Cada noche cuando mires la luna, piensa que yo la estaré mirando pensando en ti” o “No importa cuándo, ni dónde, ni cómo; yo siempre estaré a tu lado”. Ni siquiera mientras lees esto estás seguro de que seas tú… o quizás he sido yo misma la que en este instante te he hecho dudar… y, así entre nosotros… tampoco era una película tan mala… cuatro tazas de té, dos películas y quince páginas de “Denso recendo a salgado” más tarde, estaba en la cama… sola.

Quiero que sepas que he donado todos mis órganos a la ciencia menos uno, que es para ti… no, ese no mujer… mi corazón, tonta”.

... GREEN POCKETS

Hay trozos de nuestra vida que nos atormentan, y piensas que es mejor que nunca hubieras pasado por ellos, aunque eso esté en contra de todo lo que defiendes y aunque eso no sea del todo cierto. Pero algo más en tu interior debe pensarlo también, a juzgar por los sueños que viajan por tu cabeza por las noches.

Los sueños, sueños son... son dudas que te rondan en la cabeza y que en un momento dado se te materializan en fotogramas. Muchas veces me he despertado con mal cuerpo sin saber si eran verdad, fantasía o precipicio. Sin saber porqué aquí, y porqué ahora, vienen a mis noches historias que creía, estaban olvidadas. Seguramente sea por eso. Porque yo ya pensaban que eran aire que había navegado a otros mundos, y no. Seguramente vienen a recordarme que están en lo más profundo de mí, aunque no quiera reconocerlo. Inseguridades, al fin y al cabo, que en un momento alguien plantó, y que por despiste dejamos crecer.

Y recordando a Demiurgo, se me antoja pensar que somos macetas, a las que nuestros padres han dado forma. Macetas que en un momento dado deciden como colorearse y en las que otros van plantando lo que ha de nacer en ellas, aunque la fuerza con la que nacen depende de las cualidades del interior de la maceta... de los nutrientes de su tierra. Y así, las mismas semillas aparecen de una forma o de otra, dependiendo de cada uno de nosotros.

Nosotros somos nosotros mismos cuando nadie ha plantado semillas en nuestro interior, cuando estamos vacíos de experiencias. Somos nosotros cuando sólo somos objeto, sólo maceta. Pero al convivir en sociedad, los insectos, el viento y el agua, arrastran elementos que se sedimentan en nuestro interior. Y sólo es cuestión de tiempo que nazcan... de más o menos tiempo.

Y ya que estoy, me gusta pensar que al florecer, se desprenden semillas que van a parar a otras macetas... y que así se interrelacionan. Aunque la unión final se produzca cuando mis plantas y tus plantas se entrelacen, o cuando las raíces rompan la maceta y se aúnen en el mismo sustrato.

Porque nosotros somos naturaleza creciente, que se cruza y que se separa que, al fin y al cabo, evoluciona sobre y bajo la tierra.

... PRÁCTICAMENTE MAGIA

Sé que existes, porque una vez te escribí, y de mis dedos nacieron letras que hablaban de sentimientos. Si no fuera por eso, hoy sólo serías niebla lejana que se fue a otra parte.

Sé que existes, porque cuando me despisto tu sonrisa brota en mi memoria, sin que nadie la haya reclamado. Y ya que apareces, te invito a quedarte. Y recuerdo entonces mi mirada al ver el brillo de la tuya.


Sé que existes por la paz que trajiste al interior de mi fortaleza de gelatina... o porque al pensar en ti siento como mis entrañas transforman su textura y se vuelven algodón de azúcar. Sé que existes porque al enseñarme, dejaste en mí tus rincones, en los que yo creí que no había nada y ahora brotan lunas llenas en mis ratos muertos.

Vacié la arena de mis bolsillos y llené mi playa de soledad con la frescura de tus olas. Porque yo ya no espero. Porque tú me has hecho dudar de todo y de nada. Porque ahora sé que no es importante si eres tú. Porque lo importante está más allá de la superficie de mi piel. Aunque no niego que cuando regresas a mi memoria he pensado más de una vez que algún día, le voy a cobrar a tus labios, tus miradas, por descaradas y por placer.

Y agradezco haberte conocido porque cuando el día no para, y yo tampoco... mi mente desconecta y recurre a ti, y a lo que eras para mí en su momento. Y cuando vuelvo al mundo del que me he ido, sé que hay otro halo en mis ojos. Sé que tú no estarás pensando en mí, pero que eso no me impide pensar en lo que yo creía que tú eras para mí... no me impide pensar en aquello que creí que era y nunca fue. Y seguramente seas tú el que me ha ayudado a poner el punto y final a este periodo de mi vida... que ya era hora... y que me ha costado varios soles de enero.

Pero reconozco que lo que te dije en su momento es cierto. Soy feliz porque te he conocido. Y reconozco que me equivoqué en mi primera intuición. No me da rabia saber que existes.

13 agosto 2010

... LE CHAT NOIR

Nunca he sabido decirle que no a la gente. Una palabra tan sencilla como cualquier otra, aparentemente. Una palabra de reafirmación como pudiera ser SÍ, pero de peor aceptación. Siempre escudándome en el apoyo de los más cercanos, en el beneplácito de esos a los que miras a diario. Siempre preocupada de la tranquilidad de los que me rodean.

Y con el tiempo, la gente te va amoldando, a su manera. He aprendido a sonreír sin ganas, sin que se note demasiado. He aprendido a sacrificarme por la familia, haciendo caso a los que dicen que es lo más importante que hay y lo único que nos queda siempre. He aprendido a no ser impulsiva, haciendo caso a las quejas de mis más allegados. He aprendido a agachar la cabeza y seguir hacia alante, esperando que en la siguiente meta me toque a mí la sonrisilla de reconocimiento.

Buscando un amanecer en el que te dejen paso para brillar, llenas tus ojos en lágrimas una vez más, bajo la resignación de caminar bajo lo pautado. Tú, que desde fuera eres la más obediente y desde tu seno familiar, la independiente que hace lo que siempre quiere... y te has resistido tantas veces a conseguir lo que necesitabas que ni recuerdas bien qué era eso que tanto anhelabas.

Notas un vacío, cada vez más grande en tu interior. Sin nadie a quien hablar, ni nadie con quien sonreír. Ya no llamas... por no molestar, porque sabes que tus días malos son realmente grises y prefieres no desaturar la vida de otros. Empezaste a perderte hace dos años y no has sabido volver a encontrarte, tú que creías que el tiempo todo lo hacía olvidar. Pero hay algunas noches, esas que siguen a los días más largos, que todo se te viene encima, palabra a palabra se van volviendo nítidos los recuerdos y notas como te hundes en tu propia desdicha, porque tú misma te avergüenzas de las cosas que has hecho, y tú misma sabes que no puedes estar toda la vida pidiendo perdón. Quizá por eso navegas de compañía en compañía, para que ninguna te pueda recordar lo que ha sido tu pasado. Prefieres que la gente no te conozca demasiado, no vaya a ser, bastante tienes tú con tu conciencia. Y así pasan los días, y con cada amanecer sabes que te te sentirás un poco más sola al final del día, otra vez.

No esperas ya príncipes azules. No crees en ellos. Los has visto, los has olido y, al tocarlos, te has dado cuenta de que sólo eran siluetas de cartón recortadas. Ilusa de ti, con lo que gustas en creer en sueños de película con fondo de banda sonora y luces de atardecer rojizo. Envidias a la que eras antes de conocer. Hace años descubriste que la ignorancia es el mejor de los telones y la echas de menos. Ya no quieres saber más. Ya no puedes saber más.

Elexíu o broche do gatiño negro. Pero os gatos negros dan mala sorte, dixo a súa nai. Pero os gatos que teñen o rabo levantado, non, rebatíu ela, e sonríu agochadamente, sabendo que aquel era o inicio dun carreiro no que comezaría a facer o que ela quixera.

09 agosto 2010

... LAS TORTUGAS TAMBIÉN VUELAN

Vientos de antaño vuelven, recordándonos tiempos mejores... o no. Quizá tiempos en los que la importancia de las cosas era mucho más relativa. Ahora, todo se exprime, hasta la última gota, para poder saborear la vida en toda su esencia. Recordar nos parece tan acogedor... como añorando un tiempo al que no es necesario regresar.

Son tiempos perdidos... aunque sólo se pierda lo que se puede volver a encontrar. Por eso hay personas que simplemente se han ido y no volverán. Personas que pasan, te hacen reír o llorar y con su estela, se van... "puedes quedarte el tiempo que quieras hasta que pase la tormenta, nadie te va a forzar. Tómatelo como tu nueva casa".

Aunque también hay personas a las que echas. Incluso hay personas que vuelven y, aún así, las vuelves a echar. Porque ahora somos así. Seres que pueden elegir cuando deben suceder las cosas... en vez de dejar que pasen sin más. Ya no creemos en los imprevistos, sino en los medios que tenemos para atajarlos. Ya no creemos en los rotos y descosíos, sino en el hilo y en la aguja. Ya no creemos en los encandilamientos, sino en las relaciones de acciones preestablecidas. Ya no creemos en aventuras de finales inconmensurables, sino en gincanas de metas conocidas.

Vivimos en un mundo acotado por nosotros mismos, quizá anhelando a veces que sus fronteras se amplíen, siendo nuestra propia alma la que se niega a que esto suceda. Nos "protegemos" bajo una montaña de conchas, creyendo que por oler a pescado fresco, nuestra vida se desarrolla en un restaurante de 5 tenedores. Vemos luz, y por no ser oscuridad, creemos que saldremos morenos. Creemos que por no tener problemas aparentes, nuestra vida es plena y las sonrisas se dejarán ver de un momento a otro por una esquinita de nuestros labios. Creemos que por quejarnos ya tenemos derecho a llorar con lágrimas de cocodrilo.

Menos mal que después de mucho llorar, no hay pena que perdure eternamente. Menos mal que no por mucho quejarse, el alma malvive en tristezas. Menos mal que vamos disfrutando a sorbitos la luna llena. Menos mal que nos desviamos del plan establecido muchos años atrás. Menos mal que no encontramos el camino y que eso nos ha hecho echarnos a volar. Menos mal que se nos ha dado por ir llenando vasos para luego poder encontrar el camino de vuelta a casa.

Y vaso a vaso, yo nado en mares inmensos... no vaya ser que por despiste me pesquen... ;P

04 agosto 2010

... LO QUE NOS QUEDA

Ya han pasado dos años... perdona si esta entrada no es la que tú te mereces...

Me retiré con una despedida exigida a gritos. Sin saber dónde caerme, abracé un trabajo nuevo... a otros tantos nuevos... imaginándote en cada uno de ellos y buscándote después de cada herida forzada. Nunca olvidé aquella sonrisa y mírame... aún sigo siendo la que era antes de ayer, cuando aún te quería... pero con algún fracaso encima.

Me emborraché a base de añejo y me acostumbré a tenerte lejos... Me acostumbré a creer que ya no me convenías. Me acostumbré a no ser nada y a estar sin nadie que no fuera tu recuerdo. Me acostumbré a llorar delante del espejo sin mirarme... Me acostumbré a añorarte y a soñarte en la distancia, sabiendo que en ningún momento nuestra línea del tiempo volvería a cruzarse, asumiendo que nuestro tapiz quedaba abandonado... sin nadie que lo tejiera.

Sigo siendo la misma despistada que no sabe callarse ni debajo del agua... un poco más vieja. Sigo siendo la misma mirada perdida que se comunica mejor cogiéndote el brazo que hablándote... un poco más triste. Sigo siendo la misma que te escribía porque no se atrevía a llamarte... un poco más cobarde. Sigo siendo un desastre que necesita teclear tonterías para creerse que vale algo.

Ahora sé que no podría tenerte cerca, ni a ti, ni a nadie. Sé que no sirvo para eso, igual que no sirvo para acunar niños... Sé que sirvo para escuchar cuando tengo días malos... y para que me escuchen algún día impar que otro. Sé poquitas cosas... cada vez menos... sobre todo de ti... y de mí.

Dicen que todos vuelven... mejor que tú no.

28 julio 2010

... CORAZÓN DE AMAPOLA

La gente cambia... o será que has sido tú. El otro día alguien me dijo que le hubiese gustado haberme conocido hace 6 años, saber cómo era de aquella... una niña de mirada sonriente, llena de energía que tenía muchísimas ganas de cambiar su mundo y el mundo. Una chica que creía en la sinceridad de la gente y en sus buenas intenciones.

Agradecí dejar de ser ella... supongo que a fuerza de hacerle aguadillas optó por convertirse en sirena y vivir sumergida en mi mar interior. Pocas veces la he vuelto a ver... pero mis pulsaciones siguen el ritmo de sus cantares. Algunas noches de verano, cuando bajo la guardia, ella regresa, y me recuerda las inmensas ganas que tiene de volver a creer en las palabras de las personas, de volver a creer que mirando un atardecer surgirá una mano amiga sobre la mía y me acariciará, o que cerrando los ojos para escuchar mejor el ruido de las hojas movidas por el viento oiré un tono familiar. Son los fantasmas del pasado, que siempre vuelven. Son las ilusiones con las que nos hemos criado, que no se pueden permitir desaparecer sin más.

Viviría tranquila sino fuera por ellas. Ellas son las únicas que me recuerdan que hay algo más que siempre he querido. Y, sin embargo, quiero pensar que se puede ser aún sin ellas. No sé muy bien qué es lo que las personas buscan... estabilidad, comodidad, tranquilidad... aunque si les preguntas seguramente te cuenten que ellos son pasionales, que creen en tener valor y en seguir un camino inesperado que sin más se les cruza... y mienten... porque de lo que dicen a lo que hacen... ni siquiera hay relación.


Dentro de poco, yo seré así. Me desdiré, y dejaré de lado todo aquello en lo que he creído siempre, aunque fuera muy en mi interior. Y me conformaré con una rutina estable, cómoda y tranquila... en la que de vez en cuando sonreiré tímidamente... evocando mis grandes carcajadas pasadas.

Casi me equivoco y te digo poco a poco que no me mientas... no me escuches, no me digas la verdad, ya no creo en ella, ni en la confianza, ni en las afinidades. Quiero ser ignorante y vivir en una realidad ficticia. Clávame tus puñales por la espalda... no los veo, no me duelen, no me hacen mal.

Entonces veré que mis sentimientos son como semillas de amapolas... que están ahí, pero necesitan que alguien remueva la tierra para que crezcan. Dejo el pico y la pala, si alguien quiere un campo rojo... tendrá que cavar.

27 julio 2010

... LLOVIENDO RÁFAGAS

No me parece subrealista haberte conocido... sino añorar tus llamadas, desear que te hayas guardado un beso de más para mí o anhelar que busques mis pisadas... y son deseos que, en realidad, están tan lejos... tanto como tú... porque minuto a minuto se vuelven más desconocidos... casi inexistentes.

Encontré en ti lo que la gente busca, por lo que la gente se pierde y por lo que se encuentra. Y dislumbré lo que podía llegar a vivir. Y escuché lo que el mar me quería decir. Y me di cuenta de que era mejor irme sin hacer ruido. Irme para buscar aire limpio que no huela a ti y en el que no haya esperanzas de historias inauditas color rosado, historias de ensueño que me hagan dejar de respirar. Tal vez, un día volveré a jugar y tú ya no preguntes por mí. Tal vez, volvamos al mismo lugar y yo ya ni te reconozca. Tal vez, volvamos a coincidir y nuestros pasos no lleven el mismo ritmo.

Me he inventado que te habías ido... sólo para poder irme yo antes. Porque prefiero no sentir nada sabiendo que no estás, prefiero no buscar tu nombre, no imaginar que recorro tus labios, no brindar con tu mirada... Ya no quiero capitanes de barco al amanecer, ni bichos a los que callar en ratos de café; no quiero tararear a la par, ni compartir noches de desvelo; no quiero conjuntos empáticos, ni jerseys de manga larga.

Asumo esa responsabilidad, me quedo en tierra firme diciéndote adiós y me dedico a empezar de cero otra vez... abro la puerta y dejo que entre aire fresco, y dejo mi mente en blanco... y no pienso en nada, aunque es raro echar a andar sin pensar en nada más. Por mi camino de nubes avanzo y si me preguntan qué tal... miento... y, de alguna manera, pienso que no soy tan buena como otros dicen.

Cuento las horas que me quedan contigo volando en mi cabeza... diez, nueve, ocho, siete, seis... que cada uno se olvide de lo suyo, que cada uno se pierda en su inmensidad, que cada uno siga para no volverse a encontrar.

Digo adiós y nada más... a ti que podrías haber sido el agua de mi manantial, al que podría haber perfilado con los ojos cerrados; a ti con quien dibujaba sensaciones y las pintaba de color, dejando luego que el tiempo las desaturase y me acabase mostrando la vida en blanco y negro; a ti que eras realidad virtual y hablabas en la misma lengua extraña que hablo yo; ahora, decir tú y yo, es hablar en pasado.

Pero prometo guardarte en el fondo de mi corazón. Y prometo recordarte hasta que haya dado todo el amor que tenía guardado para ti. Me pregunto qué parte de tu destino se quedó conmigo... qué parte se quedó por el camino... me pregunto qué parte de mis sueños se quedaron rondándote, cuidándote, mimándote... y tú mirando al infinito, sin apreciarlo.

Algo mio y algo tuyo hemos perdido los dos... tanta emoción racionalizada sólo puede acabar por anular los sentimientos emergentes. Nos miramos... y aunque tú no lo sabías, te dije adiós, mucho antes de que te dieses cuenta. Ando siempre despistada, nunca encuentro lo que busco... pero esta vez, preferí que te escapases.

"Eche o que hai".

25 julio 2010

... SINESTESIA MATERIALIZA

Me conoces desde hace años y no sabes nada de mí. Me conoces desde hace un mes y sabes bastante bien como pienso. Me conoces desde antes de ayer y sólo me hace falta mirarte para hablar contigo.

Creo en sensaciones. En la que tengo cuando me miro y veo tu energía en mis ojos. En la que tengo cuando me paro y noto tu dulzura en mi piel. En la que tengo cuando respiro y me invade tu intensidad.

Creo en tu sonrisa escorzada, en tu mirada chispeante, en la oscuridad alumbrada únicamente por tu presencia, en la envolvente de tu voz, en la necesidad que tengo de oír más y más de tus inquietudes... sueño, que por soñar nunca se pierde nada, que algún día podría ser tu firmamento, podría ser esa canción que sale de ti, podría ser el viento con el que vuelas.

Un terrón de sal, un rayo de sol, una fresa fría, una gota de agua que se desliza por mí, una brisilla que roza mi nuca... todo en un instante... y todo tú, mi sinestesia hecha realidad.

No es por ti, es por cómo me haces sentir. No es por ti, es por cómo me haces ver el mundo. No es por ti, es por cómo pasa el tiempo si rondas mi pensamiento. No es por ti, es por cómo aumentas mis ganas de vivir. No es por ti... es por mí misma.

Sé que en algún momento dejaré de ser un organismo sensitivo y volveré a mi anterior vida de artefacto generador de rutinas. Sé que en algún momento dejaré que la razón entre en mí y marchite todos mis sentimientos. Sé que perderé lo que ahora tengo en mí por consensos sociales que se creen axiomas irrefutables. Sé que sentiré rabia y desconsuelo... Pero por un día, por una vez... quiero soñar sin que nadie me diga cómo ni qué... por un minuto quiero ser sólo tú y yo y nadie más. Por un segundo quiero creer que hay un sitio mejor para mí cerca de ti.

La vida funciona así... te muestra lo que puedes llegar a tener, y por alguna razón nosotros le damos la espalda y nos quedamos con lo lógico. No quiero vivir lo que una sociedad a la que no le importo me marca... no quiero perder lo que tengo por volver a ser quien siempre he sido.

Intuyo que lo que yo quiera no es lo importante. Intuyo que la vida vendrá a recordarme donde estoy y quien soy... e intuyo que no me va agustar.

Prueba a probarme, te vas a reír, haré lo que nadie antes hizo por ti... y lo más triste es que no hace falta que te lo diga... porque dicen que venimos al mundo a sufrir.

La resignación es el futuro de los débiles.

24 julio 2010

... INTUICIÓN LATENTE

Hay situaciones que nos superan... De repente, todo en lo que has creído los últimos años se diluye... y el mundo, la naturaleza y las relaciones humanas se ven desde otra mirada, que se te antoja reveladora. Entiendes que hay tesoros que ni siquiera sabías que existían y que has tenido la suerte de poder acariciar. Entiendes que sólo por el simple hecho de ser conocedora de su existencia ya deberías sentirte como no te has sentido en años... y que pedir más, sólo sería muestra de tu egoísmo...

Y... ¿Quién no le pide más a la vida? ¿Quién no se queda absorto mirando al sol mientras se pone, con la tranquilidad latiendo en su interior? ¿Quién no recuerda una sensación mientras la tiene presente, con la esperanza de poder vivir siempre con ella? ¿Quién no deja sentir a su piel, sabiendo que negarse no sería cabal?

Con el tiempo, tendemos a acumular experiencias traducidas en miedos. Yo sólo tengo miedo a no recordar aquellas situaciones que me han abierto los ojos; que me han demostrado que no hay bueno y malo, sino que hay; que me han demostrado que la ética se rompe cuando no hay otra posibilidad, y no cuando a uno se le antoja; que me han demostrado que no existe culpabilidad si todo es franco; que me han demostrado que la intensidad interior es mucho mayor de la que estamos acostumbrados a percibir.

Distingo los sentimientos puros de los artificiales, porque los primeros no son racionales, ni racionalizables, ni manipulables... son en sí mismos, en esencia y, aunque quieres más de ellos, sólo puedes dar gracias de ser tan afortunado como de haberlos podido rozar.

13 junio 2010

... EXCULPACIÓN MASIVA

Como decía un cercano amigo: "menos mal que tenemos una religión que te perdona todo lo que haces, diciéndoselo a un confesor". Porque imaginaos que nuestra religión no nos perdonase nuestros errores, imaginaos que tuvieseis que cargar con todos vuestros tropiezos en vuestra siguiente vida, o que después de la vida pagases durante la eternidad tus fallos. Somos tan afortunados de que con nada más que contándolo alguien sea capaz de exculparnos, de arrancar nuestra culpa y simplemente llevársela lejos... y con eso nos sentimos libres, ya no hay dolor, ni pena, ni llanto. Pero nunca te enseñará cómo has de hacer para mejorar y evitar los fallos que cometes, por lo menos en la misma situación en la que tú te estás confesando, porque hay religiones que no entienden la exculpación por medio del aprendizaje preventivo, sino por medio de la falsa culpa… esa que sólo debes verbalizar y por la que ya se entiende que, al decirlo en alto, simplemente desaparece con la aparición del silencio.

Al final, en realidad, sólo te queda tirar de biblioteca empírica, respirar hondo, llenar tus pulmones de aire y armarte de paciencia. Si una semana todo se vuelve contra ti, está demostrado que no compensa enfadarse con todo el mundo. Al igual que, puede ser que por un casual, la configuración espacial se ordene y en una semana crucial de tu vida, debas dar un paso más y alejarte de determinadas situaciones que desde su principio ya no te gustaban. Así que, puedes gritar, puedes encapricharte, incluso puedes dejar de respirar... y sin darte cuenta, sin decidirlo, puede que las cosas cambien... o no.

Y cuando esto pase, no puedes pretender que nadie te apoye, consuele o comprenda, porque al final, tu opinión subjetiva no tiene por qué ser respaldada. Porque en realidad, nuestros límites se sitúan en una escala vivencial que varía con la acumulación de los días, y yo no he de justificar cómo, cuándo y dónde alcanzo o no mi línea.

Por eso prefiero escuchar a los demás, simplemente para observar situaciones que quizás en algún momento se te puedan presentar a ti, y quizás entonces te acordarás de la experiencia tangencial de aquel compañero y eso te ayudará a encaminar una nueva situación. Porque si al “profesional” que me exculpa no le parece necesario reprenderme ni enseñarme, deberá ser mi propia conciencia la que busque la forma de no tener que tropezar 87 veces en la misma piedra.

Intenta no confesarte del mismo pecado dos veces y eso te hará crecer como persona… y estas no son palabras que haya escuchado en el seno católico.

04 junio 2010

... NOS HA JODÍO MAYO CON LAS FLORES

Llega la primavera con la luz, las flores y las ráfagas de aire. Dicen que el trabajo es importante. Dicen que hay feos a los que nunca los han besado. Dicen que los cuentos de hadas nunca se hacen realidad y que los príncipes azules no saben fregar los platos. Dicen que las princesas no se enamoran de los sapos y que son tan bellas que el hombre de sus sueños lucha hasta alcanzarlas.

Nos creemos con derecho a opinar y juzgar todo lo que nos rodea, sólo porque podemos verlo, oírlo o tocarlo. Y nos parece que cuanto más cerca de la verdad estemos, mejor podremos tomar nuestras decisiones. Creemos que el conocimiento de todas las variables certeras nos acercará a un mundo justo. Nos creemos que la culpa es necesaria para la redención, y que la redención es necesaria para la paz interior. Pensamos que si estás tranquilo contigo mismo, tu interior será transparente... siempre persiguiendo una concepción platónica del ser humano. Dicen que hay dos tipos de personas, las que creen que son buenas y las que lo son.

No sé hasta qué punto es importante ser buena persona. Imagino que es necesario sentirse bien, pero tampoco sé quién es quien debe juzgarte. Seguramente tú misma... pero quizás es un baremo demasiado subjetivo. Quizá alguien que te conozca realmente bien... alguien con quien hayas compartido mucho tiempo... una de esas personas que cuando decide que no quiere volver a verte, simplemente no vuelve a hablar contigo ni a querer saber nada de ti.

Dicen que no todos podemos estar felices todo el tiempo, pero es evidente que el esfuerzo vale la pena.

27 mayo 2010

... SOMBRAS EN EL ESPEJO

Hay días eternos en los que tropiezas y llegar a la noche te cuesta más y más. Y cuando ya estás en ella, poco a poco, los recuerdos de cada tropiezo te van hundiendo... sin darte cuenta, sin ser consciente, y cuando quieres mirar hacia el exterior... sólo ves oscuridad... noches eternas en las que no encuentras más salida que intentar olvidar. Esas noches en las que te gustaría ser como un puzzle y poder simplemente tirar algunas piezas al vacío... y quitar piezas... y hacer orificios... y así conseguirías aire nuevo en tus carnes, conseguirías nuevas corrientes... conseguirías quitarte pesos de encima que muchas veces no tienen que ver con sus dimensiones temporales.

Hay noches en las que te sientes como un imán... que va atrayendo virutas de hierro... y vas notando como una tras otra se te van clavando en tu interior. Hay noches, que sería mejor dormir, pero que temes tener sueños perturbados. Hay noches que no te mereces cerrar los ojos... porque temes enfrentarte a la realidad.

Temes descubrir que te has convertido en la persona que nunca quisiste ser. Temes ser como aquellas personas a las que nunca desearías tener cerca. Y entonces recuerdas algo que podría hacerte sentir mejor...

Déjame soñar contigo... imaginarme tus ojos derritiéndome, tus manos oliendo las mías, tu respiración tocándome. Déjame que me crea que te vuelvo loco... mientras doy con la manera de hacerte real. Déjame que tu música entre en mis poros y sea la que me renueve célula a célula. Déjame ser tu avión de papel, ese que pliegas con cariño para luego dejar volar. Déjame ser por un momento... para que así pueda retomar mi vida mañana...

Y al despertar veré que todo ha sido un sueño... sin testigos. Entonces volveré a mis olimpiadas particulares, en las que los obstáculos me los voy poniendo yo... al parecer sólo para no caer en la desidia. Volveré a creer que el amor sin libertad dura lo que un estornudo. Volveré a creer que no existes, que nunca te has ido y que, en realidad, siempre has sido parte de mí. Volveré a creer que te mereces algo mejor y que no te llego a la suela del zapato...

Y cuando acabe de helar mi charco de lágrimas en este mar de absurdos... resbalaré en él. Y cuando desde el suelo, con el culo mojado y con los ojos rojos y llorosos, muerda mis labios de desesperación empezará mi ser a repudiar estos lamentos sin sentido.

Porque puede que la vida sea más compleja de lo que parece... pero eso, sólo es un espejismo más.

24 mayo 2010

... UN POQUITO DE TI

Alguien me susurró una noche que después de decir y de hacer... sólo nos queda amar... me lo susurró como en sueños... y sus palabras vuelven una y otra vez a mi cabeza...

Me gusta recordar a las personas por las cosas que han dicho... es extraño pero las acciones suelen englobarse en una compilación de recuerdos que dan lugar a la sensación final que las vivencias con una persona te han dejado. Así que a mí, opinión personal pura y dura, me quedan dos cosas de la gente que ha pasado por mi vida... o tres...

1. Me quedan frases sueltas que me dijeron... que de vez en cuando vuelven a mi recuerdo... y que de vez en cuando me hacen sonreír al darme cuenta de que esconden más que simples palabras detrás de ellas.

2. Me queda un sentimiento general de mis experiencias con ellos. Sentimiento que varía con el tiempo, y se acentúa o se diluye... que viene y que va según el día que he tenido, según la última vez que nos vimos, según sus últimas palabras...

3. Me queda un pedacito de esa persona en mí. Algo que me ha enseñado, algo que, sin yo quererlo, pasa a formar parte de mí, y me completa, no se sabe si para bien o para mal... pero un poco más.

Y así, día a día, mes a mes, acumulas personas, acumulas paisajes, acumulas rayos de sol, acumulas arrugas y acumulas sonrisas. El caso es que todos paseamos por la ciudad con nuestra mochila de experiencias encima, cargando con ella... supuestamente para poder sacar de ella las recetas que nos permitan afrontar situaciones parecidas. Cuando ya deberíamos haber aprendido que no hay nada raro en equivocarse y que nada trágico puede pasar... porque todo es vivir.

Y son los sentimientos los únicos que te hacen sentir viva... "Te quiero y me quedo corto, pero si me quedo corto ¿pa' que te quiero?"

23 mayo 2010

... NO ES LO MISMO

Supongo que los finales son así. Llegan y nadie los controla. Se van y nadie los había planeado como sucedieron. Igual que los sentimientos. Llegan y nadie los controla. Vienen y se van y nadie pensaba que se podían extinguir.

Pero desde aquí, cuando ya ha pasado la tempestad, la calma reina y nada hay a mi alrededor que pueda perturbarla. Pero ¿quién no tiene algo qué ocultar? y ¿quién ha dicho que quiera conocer tus secretos?

Lávate las manos si quieres en mi piel, porque no seré yo quién juzgue si eres culpable o inocente. No seré yo quien vea de qué color es la sangre que dejas marcando mi torso. No seré yo quien te diga si apruebo o no lo que haces, ni si lo "correcto" sería hacerlo así, porque lo correcto sólo existe dentro de cada uno de nosotros y no en la totalidad. Porque tu concepto de correcto no puede ser igual al mío, ni al del que nos mira desde fuera. Porque las generalidades no son para la moral, ni para mí. Porque yo soy particular, particular en mi existencia y en mis vivencias. Porque yo soy una, y no me veo similitud con ningún conjunto.

Puede que para ti sí, puede que tú sólo seas capaz de creer que lo correcto es lo de todos. Porque crees en una realidad verdadera y no certera, crees en un planteamiento como tal planeado y no en el discurrir del río. Eres de los que hacen presas diciendo que eso es lo natural, amparándote en los estanques naturales. No te has dado cuenta de que los estanques son en un lugar y según unas circunstancias, y que pretender forzar uno, sólo implica la utilización desmesurada de recursos ajenos a la misma situación.

Se fueron los malos tiempos, ya no hay que temer, y en realidad nunca lo hubo. Porque no se le puede temer a las palabras, sabiendo que sólo te pueden afectar según la importancia que tú les das. Témele a los actos que las palabras desencadenan, porque al final, las palabras se las lleva el viento, pero las situaciones se apegan a tu espalda y a tu memoria.

Menos mal que no hay hoja que no arrastre el viento si decide el árbol caer.

20 mayo 2010

... UNA, DOLA, TELA, CATOLA

No uso antifaces; no uso velos ni burkas; no cubro mi rostro porque nada hay que me avergüence de él, ni nada hay que tema mostrar, porque mi tansparencia se ha ido perdiendo con los rayazos de la arena del camino, y poco a poco me he vuelto translúcida… como mucha otra gente.

Me siento permanente en este mundo fugaz, como una estatua de cobre en medio de los rápidos flujos de habitantes que se producen en las calles de Madrid, que camina a cámara lenta sin que nadie lo perciba en medio del anonimato de la polis. Sin embargo, sé que mi destino es seguir avanzando, que es innato en mí el evolucionar, que no soy capaz de anclarme y esperar. Sé que, aunque todo el planeta se me antoja en otro espacio-temporal, yo lo comparto con ellos, y sospecho que, aunque tangencialmente, tanto su tiempo como el mío es capaz de cosechar los mismos frutos.

Lo que tengo lo doy, no lo guardo, no lo poseo, porque nada bueno puede dar en mi interior y, sin embargo, estos frutos pueden lograr sensaciones inmensas en el corazón de otras personas… porque todos vamos juntos de la mano, aunque nos empeñemos en ponernos guantes de látex, aunque protejamos nuestro rostro con mascarillas o aunque nos coloquemos una bata sobre nuestras vestiduras.

No me oirás decir lo que no sienta en el corazón, aunque con los años, he aprendido a callarme muchas cosas. Puede que ya no me oigas decir todo lo que me gustaría; puede que ya no me veas mirarte haciéndote llegar mis perfecciones; puede que mis manos ya no te muestren si están en acuerdo o desacuerdo... porque he aprendido que es necesario evitar que te apegues a las personas.

No intentes controlarme, no intentes dirigirme, no intentes influirme, porque yo soy quién elige cómo equivocarse. Aprovéchame que si llegué ayer me puedo ir mañana, porque no hay nada que me convenza para quedarme aquí. Soy libre, soy aire, soy nube, soy agua, tierra y fuego, y de todos estos estados aprendo, aunque la parte que más me cuesta es la de aprender a no aprender. La de aprender que aunque las cicatrices sangren y sangren, no importa llevarlas encima, aunque te sientas observado al pensar que son feas… pero quizás lo que deberías es atreverte a mirar las que tienen los demás; la de aprender que las heridas se abren y se cierran pero eso no debe impedirte mirar a los ojos de la bestia... porque lo que ya te hizo daño una vez, haciéndote sentir incomprensiblemente llena por dentro, quizá debería poder hacerlo una y otra vez; La de aprender que a veces es mejor caer como una inexperta que caer en colchón mullido.

Es normal que le temas a lo que no conoces… aunque viendo el historial… casi prefiero convivir con lo desconocido mano a mano.

16 mayo 2010

... CAMBIO DE GRADUACIÓN

Y no te voy a negar... que me has hecho pensar. Sé que el año pasado era, pero no sé si quiero recordar cómo. Sé que ahora soy, pero no sé si quiero analizar porqué. Sé que en algún momento seré, pero no sé si quiero desvelar para qué.

Puedo mirar a mi alrededor, e intuir que tengo una gran cantidad de situaciones por vivir. Puedo dejar mi mente en blanco, e imaginar que miles de ideas se agolpan a sus puertas para poder entrar. Puedo querer hacer, y desecharlo porque no me llevará a ningún lado.

No sé si en otro tiempo fui o dejé de ser. No sé si en otros lares encontré o me dejé buscar. No sé si en otra vida caminé o me dejé llevar. No sé si entonces mis ojos brillaban o se dejaban deslumbrar, ni sé si mis labios daban o recogían. Y, si te digo la verdad, poco importa ya.

Si no te gusta tu vida tal y como es, puedes hacer dos cosas, o cambiarla o mirarla a través de otros cristales. Sea como sea, algo tendrás que hacer... porque nadie puede detener el tiempo, nadie puede obviarlo ni hacerlo desaparecer.

This is my life, this is my way.

18 abril 2010

... MAR DE NUBES

Dudo que recuerdes cuando fue la última vez que te temblaron las piernas por estar cerca de alguien. Dudo que de poder recordarlo, quieras hacerlo. Dudo que recuerdes cuando fue la última vez que perdiste el hilo de lo que decías por estar navegando en ojos ajenos. Dudo que de poder recordarlo, quieras hacerlo. Dudo que recuerdes cuando fue la última vez que deseaste que el tiempo fuese eterno para poder perderte en las ondas que se dibujan en el aire cuando su voz habla. Dudo que de poder recordarlo, quieras hacerlo.

Dudo que de darte cuenta que eso te vuelve a pasar, fueses capaz de valorarlo. Dudo que de poder hacerlo, quieras afrontarlo. Dudo que de verte revivir cuando él te toca, seas capaz de reconocer que sin su palpitar mueres. Dudo que de poder hacerlo, quieras afrontarlo. Dudo que seas capaz de controlar meter la pata una y otra vez, porque al fin y al cabo, tú eres así. Dudo que de poder hacerlo, quieras afrontarlo.

Dudo que seas capaz de reconocer una oportunidad cuando la ves. Dudo que seas capaz de quitarte tu abrigo de los miedos y salir a pasear. Dudo que seas capaz de dejarte vivir y disfrutar. Dudo que seas capaz de dejarte ser feliz.

Porque al final del día, estás acostumbrada a coger la almohada y tenerla para ti sola; a comprar el pan, y comprarlo para una sola; a hacer la compra semanal, y hacerla para una sola; a planear fines de semana, y planearlos para una sola. La soledad se ha convertido en tu compañera de tiro y no te creerías buena amiga si la dejases a un lado.

Y eres tú la que lo sabe, la que no quiere dejarla ir... porque es mejor no aguantarte tú, a que no te aguanten los demás.

08 abril 2010

... AIN'T MOUNTAIN HIGH ENOUGH

Deja pasar la vida, que ya volverá. Deja volar el dinero, que ya lo ganarás. Deja mojar la lluvia, que ya se secará. Deja pasar el día, que ya lo recuperarás. Deja colarse, que ya te llegará el turno. Deja levantar la mano, que ya la bajará. Deja gritar a inocentes, que ya se callarán. Deja doler la herida, que ya sanará. Deja que pasen cosas, que alguien hará por preocuparse.

Será que no funcionan las cosas así. Será que puede ser que se te pase por la cabeza, pero que todo tiene límites. Será que si las personas vivimos en sociedad, no es sólo para cuartarnos, si no para ayudarnos. Será que no importa que calles, si luego actúas con más coraje que 10 personas juntas.

No importa mucho que pienses, digas, hables o teorices... si actúas de corazón. Da igual que me cuentes que crees que sabes... si te mueves con pasión. No importa si pasas tiempo elucubrando... si después no sabes que lo correcto, no siempre es lo mejor. No existe la justicia absoluta, ni la verdad, ni la virtud.

Yo no soy perfecta, ni a tu lado, ni lejos de ti. Yo no soy lo que tú quieras que sea, ni en tu presencia, ni al girar la esquina. Yo no soy muñequita a la que vestir, ni cuando miras, ni cuando te vuelves hacia atrás.


Y puede que yo también sienta la magia que te envuelve... pero prefiero vivir, a especular.

06 marzo 2010

... ÁNGEL PARA UN FINAL

Hay muy pocas llamadas telefónicas que recuerde, y menos a cámara lenta. Recuerdo la llamada, la noticia y la reacción de incertidumbre. Recuerdo estar perdida y por un momento no saber dónde estoy. Recuerdo apoyarme contra una pared sintiendo el frío y sentir el calor de las lágrimas que resbalan por mis mejillas. Recuerdo intentar calmarme mirando por la ventana y no saber muy bien cómo actuar.

El ángel negro te visita cuando menos te lo esperas, demasiado a menudo quizá. Viene y vuelve a venir, y nunca sabes cómo has de recibirlo. No puedes huir de él, porque dicen que está en todas partes. No puedes darle la espalda, porque aparecerá a la vuelta de la esquina sin más. No puedes hacer como que no existe, porque el ciclo debe cerrarse.

Sin embargo, lloramos por una pérdida, aún sabiendo que ésta era más beneficiosa que la permanencia. Jadeamos ante la visión de los sollozos de los demás. Temblamos al contemplar la lápida sellarse.

El último adiós, lo llaman algunos, ni blanco ni negro... al final, todo debe continuar.

24 febrero 2010

... EL ESPEJO

Acostumbrada a ser la que ama esperando una única sonrisa por la otra parte, se me hace extraño tener ante mí a una persona diciéndome que me quiere. Una sensación de impotencia me recorre el cuerpo, y por una vez, mis labios se cierran, entendiendo que no hay palabras que alivien el sufrimiento que uno a sí mismo puede llegar a hacerse. Sólo puedo mirarlo, mirar al infinito, mirarme... y aferrarme a que no hablar es la única solución que yo le puedo dar a esa situación.

No tengo curas para tu dolor, no tengo consejos malos ni buenos, no tengo analgésicos que recetarte, ni caricias que puedan reconfortarte. No tengo nada para darte, y es probable que eso te duela más a ti que a mí.

Miro atrás y veo como me había acostumbrado a anhelar, a desear, a pensar en sueños que de aquellas se me antojaban inalcanzables. Miro frente a mí y te veo a ti... recordándome lo nublado que se percibe el presente cuando lo ves a través de ojos llorosos, recordándome lo frío que se tercia el día cuando no sientes un cuerpo cercano, recordándome lo inmenso que parece tu entorno cuando te ves solo en un viaje que has emprendido.

Yo no soy quien para dar consejos... ni a ti, ni a mí. No lo siento como tú lo sientes, pero te pido perdón.

23 febrero 2010

... SMILIMG

No debes engañarte pensando que va a suceder algo que solamente está en tu cabeza. No debes dejar que tu mente vuele a un caluroso lugar mientras tu cuerpo se tapa bajo la manta de tu sofá. No debes cerrar los ojos pensando en la frescura del mar. No debes permitirte volar por un territorio que ni siquiera existe.

... pero lo he olido, lo he pisado, lo he tocado, lo he notado... estaba ahí... esa tierra tierna e inaccesible me ha mirado, aunque sólo fuera para ver aquello que yo le impedía observar; esa tierra me ha tocado, aunque sólo fuera para dejarme a un lado y poder pasar; esa tierra bella me ha hablado, aunque sólo fuera para informarme de que nada tenía que hacer en ella.

Los cuentos, cuentos son... yo no pido poder vivirlos... sino poder soñarlos sin que se me tache de loca; poder tenerlos, sin que se me tache de terca; poder recordarlos, sin que se me tache de usurpadora.

Quizá sea la música, quizá sea la luz, quizá sea el calor...

When you get to where you wanna go
And you know the things you wanna know
You're smiling

... AIRES DEL SUR

Crees que esos rumores que cuentan que existe, que ronda, que es real... nunca se harán realidad. Has asumido que lo que hay es lo que es, y lo que tienes es lo que ves, y no crees que el resultado sea tan malo como para quejarse... como para quejarse, como para mejorarlo, como para pedirle más a la vida... siempre pegada al suelo, asumiendo que el cielo queda demasiado lejos... y, evidentemente, las circunstancias te acaban por recordar que te estabas despistando.

Qué pasa cuando la realidad supera tus metas, cuando te chocas con una persona de carne y hueso que deja por tierra tus más completos hologramas, cuando alguien te recuerda lo que es un rato realmente agradable. Esos ratos que sabes que tienen que acabar... ese rato que ha durado una hora y en el que llevas pensando tres días... ese rato que no te hace enamorarte de una persona, ni de una situación pasada, ni de algo que podría haber pasado, sino de un convencimiento.

Por conocerte he empezado a pensar que la vida no es caminar esperando que alguien te caiga del cielo, sino saber que ahí fuera hay muchísimas personas por conocer que te pueden hacer sentir aquello que todavía ni tú sabes cómo es. Por conocerte han brotado carcajadas tan sinceras de mi boca, que ni yo misma me habría reconocido al oírme en esa situación. Por conocerte me he vuelto a sorprender llena de energía, de ímpetu y de gratitud. Por conocerte sé que todo debe avanzar por muy detenido que yo pueda creer que está. Por conocerte mi mundo gira de nuevo alrededor de mí misma.

Cerraría mis ojos cada día sintiéndome como cuando tuve la suerte de que estuvieses a mi lado, y las notas de mi partitura se ordenasen formando la canción de mi vida. Me quedo con que la oí una vez... realmente creo que no tengo más que pedir.

26 enero 2010

... KATIUSKAS

Hay quien prefiere los zapatos de piel. Yo soy más de botas de aguas, de ir sin paraguas y de no ponerme capucha. De tomar decisiones cuando es necesario, de enfrentarme a las situaciones y de no dilatar lo inevitable. De saber lo que quiero y lo que no, de ser libre de entrar y de salir y de encontrarme cuando camino por un lugar que no es mi ciudad. De plantarme delante de ti, de mirarte a los ojos y de escuchar lo que los dos sabemos que nunca pasará.

Salir a respirar el olor a libertad. Meter lo que pueda en un renglón. Llegar donde tenga que llegar. Cuidar lo que vaya a pisar. Gastar de lo bueno lo mejor. Volcar todos los sueños en mi corazón. Colmar de deseos lo que vendrá. Ganar y olvidarme de barrer antiguos desiertos. Caminar nuevos senderos por crear. Buscar paraísos por hacer. Saborear victorias presentes de gallegas con nata. Hacer que la vida pueda ser lo que resta del Edén.

No hay límites, no hay obstáculos, no hay vayas, no hay piedras ni escombro, no hay tapias. No hay nada que no se pueda dinamitar. Nada que no se pueda rodear. Nada que no se pueda saltar. Nada que haga que se resista el final del camino, el principio o el intermedio.

No hay una meta temporal. No hay cronómetros ni sirenas que indiquen el final de la cuenta atrás. No hay capa de nieve que te deje anclada en la calle, ni caída que moje tanto tu ropa como para no poder levantarte.

Hay ojos que me iluminan. Hay palabras que me abonan. Hay sonrisas que me arrastran al buen camino. Hay manos que me indican la siguiente parada. Hay abrazos que me colman de energía. Hay, hay, hay tantos gestos a tu alrededor que te sonríen.

Parece que este año se llevan las botas de agua. Parece que este año vuelve la gente que quiere vivir pisando nieve.

24 enero 2010

... NO GAMES

Yo no soy una persona a la que le guste darle la espalda al pasado. Me gusta no olvidarlo, pudiendo seguir viviendo mirando de frente. Sin embargo, hay etapas que dejas atrás, que no se sabe por qué, a veces se empeñan en volver.

Con ojos de ángel y discurso ganador, me relatas todas tus supuestas virtudes, vendiéndome la pepita de oro en la que te has convertido y la gran proyección de futuro que al parecer te espera. Por supuesto, no te olvidas de insinuar lo amplios que son tus conocimientos adquiridos y de describir tu propia conversación como de "interés intelectual". "Profunda conversación" en la que has enumerado como sin querer, los numerosísimos paraisos turísticos que has visitado y las actividades que colman tus completísimos días de la semana. Y toda esta eterna conversación finaliza con un agradable "estás igual que siempre"... como si eso significase que debo volver a pasar por etapas de mi vida que tiempo ya hace que despedí.

Y entonces sale de mí, mi parte más paciente que, con una calmada sonrisa, intenta no entrar al trapo en ese tipo de conversaciones que ni me van ni me vienen. No pienso discutir contigo, no esta vez. No valoraré si tu vida es mejor, si tus amigos son más simpáticos, si tu ropa es más bonita, si tu coche es mejor, ni si tu pelo es más brillante.

Sólo espero que a mí no me intentes convencer con esas promesas que parecen serias de que tome la manzana que no quiero ni morder. Sólo espero que seas consciente de que te oigo cantar pero no escucho tu canción. Sólo espero que no pienses que me creo algo de lo que te sale por esa boquita, porque ya hace que anoté en el cabecero de mi cama, que es beneficioso alejarse de tu espacio de actuación.

Este corazón ya vino y se fue de vuelta, así que deja de fumarte cigarrillos de falso prestigio, porque tu humo me molesta.

17 enero 2010

... UN TERCIO

Sueles sentirte seguro dentro de tu casa. Es tu hogar, las paredes a las que estás acostumbrada. No ves grietas en las paredes, no ves fugas de agua, no debería haber ningún problema.

Desde mi ventana veo tu tejado. Veo las manchas de humedad en la medianera desnuda, las tejas sueltas y las ondulaciones que las vigas al fallar dejan que dibujen los faldones. Veo los remiendos que has puesto para tapar grietas y las piedras acumuladas en los canalones. Veo lo que tú no ves, que no quiere decir que no exista.

Siempre he pensado, que existen tres realidades de una misma persona, y que sólo puedes saber cómo es ella, cuando las tres partes forman el todo. Una es cómo te ves tú misma, tú que ni te conoces, ni tienes intención de hacerlo. No sabes cómo puedes reaccionar en las diferentes situaciones que se te pueden presentar, ni tienes intención de hacerlo, porque te vale con saber que podrás afrontarlas. A veces has llegado a saber lo que sientes, pero de lo único que estás segura es de que no sentirás lo mismo dos semanas seguidas.

La segunda es cómo te ven tus amigos. Ellos que te han visto reaccionar y que tienen un punto de vista relativamente subjetivo sobre ti, interpretan tus actos en función de sus valores. Ellos que ven tus reacciones más pasionales desde un posicionamiento más frío, pueden que se acerquen más a esa idea que realmente te describiría a ti misma.

Y la tercera es cómo te ven tus conocidos, esa gente que no tiene una relación lo suficientemente fuerte contigo, pero que ve cómo te mueves en las diferentes situaciones que se te presentan. Personas totalmente objetivas frente a ti, pero no frente a su pasado, de tal modo que su interpretación sobre ti se verá influida por las situaciones que previamente ellos hayan vivido, y no por las tuyas.

La unión de los tres puntos de vista, es la que se puede acercar a lo que somos cada uno de nosotros. Y sin embargo, nosotros sólo sentimos lo que pensamos, y por tanto sólo una realidad de las tres que nos componen es la que nos hace ser felices, o llorar, o reír. Aunque te interesases por lo que la gente pensase de ti, sus opiniones serían matizadas en tu interior por tu propia vivencia subjetiva.

Al final, ni tú sabes quién eres, ni tus amigos saben cómo estás, ni tus conocidos saben cómo reaccionarás. Y es que, en realidad, nosotros no queremos saber toda la verdad sobre nosotros mismos, sino que nos llega con saber que "somos" para nosotros y para los que tenemos a nuestro lado. Con "ser", nos es suficiente.

15 enero 2010

... EL VIENTO QUE LLEGA

Hoy no he escrito nada en las páginas que se lleva el viento cuando las dejo en mi ventana. Páginas con recuerdos, con frases o gestos. Son las páginas en blanco que la brisa abanea durante el año hasta que la ráfaga del nuevo enero las guía al lugar donde viven los recuerdos que acumulo al vivir. Páginas no escritas, páginas no inventadas, páginas en blanco, no numeradas.

Yo vivo gracias a las páginas no escritas que se van. Tirada por la estela de esperanza que dejan mis páginas al volar. Sin nombres, ni titulares, pero reservadas para ti, o para aquella, o para el... allí viven los recuerdos entre manchas de carmín que no dejé en tu mejilla, entre palabras que pensé en decir y miradas esquivas que no llegaron hasta ti.

Un año, y otro, y otro... mis páginas se han ido amontonado en columnas infinitas que llegan al sol, y allí se han empezado a quemar sin dejar olor que pueda percibirse desde aquí. Prefiero que se vayan todas juntas... porque los recuerdos en mi hogar, sólo pueden coger polvo. Mejor dejarlos ir a un lugar donde la atmósfera acabará convirtiéndolos en partículas, hasta que no seamos ni lo que hemos hecho.

Yo soy las páginas que llevo encima, ni una más, ni una menos. No soy lo que hice el mes pasado, ni lo que me ha quedado pendiente por hacer. No soy la que viste de lejos la otra noche, ni la que puede que veas otro día. Soy aquí y ahora, pero no soy ayer y allí. Soy ésta, la que no piensa en lo que puede que hubiera pasado, ni en lo que puede que pase. No soy la que quisiste, ni la que quieres, ni la que querrás. No soy la que fui, ni la que te escuchó, ni la que te dijo adiós.

No soy nadie, sólo soy yo.

14 enero 2010

... POLVO PLANETARIO

Todos tenemos una persona en nuestra vida a la que sabemos que nos podemos aferrar cuando el día se pone tormentoso. Todos tenemos a una persona que cuando crees que te ha fallado, te das cuenta de que eres tú la que se ha equivocado. Todos tenemos a alguien a quien abrazar para no soltarnos. Todos... seamos buenos o malos, hayamos hecho cosas mejor o peor.


"
La vida no te devuelve lo que le has dado. No te da frutos en invierno aunque los hayas cultivado en verano. No te da paz, aunque tú te hayas tomado unas vacaciones". Y a veces dicen, dicen, dicen y no saben lo que dicen. Y a veces hablan, hablan, hablan y no se saben lo que callan.

No he venido a esta vida a sufrir, mi vida es un regalo. No he venido a esta vida a huir del pasado, ni a callarlo con lágrimas de cocodrilo. Si me arriesgo es porque me gusta jugármela, siento, vivo, pienso... ¿qué más puedo pedir?

Y a veces cuentan, cuentan, cuentan y no saben lo que cuchichean. Y a veces largan, largan, largan y no saben lo que dan la lata. Dicen que venimos a la vida a llorar, que la vida es un engaño. Será por eso que a mí las habladurías me parecen sólo cuchicheos de media noche, será por eso que prefiero ser polvo planetario... que no se ve, no se huele y no se siente. Será por eso que prefiero volar a tu lado escondida entre motas de polvo. Será por eso que nos tenemos la una a la otra.

Dicen que no queda anda por descubrir, que ya está todo inventado... dicen, dicen, dicen.


11 enero 2010

... PENSAMIENTO NEVADO

Viendo los tejados nevados de Madrid desde mi ventana se me ha dado por pensar que yo no quiero un amor civilizado. No quiero una escena en el sofá más. No quiero que vuelvas del mercado con la compra de la semana. No quiero vecinas con puchero. No quiero sembrar para tener que recoger. No quiero ni 22 de enero ni 14 de febrero. No quiero que lleves mis maletas. No quiero mudarme de planeta. No quiero domingos por la tarde. No quiero columpio en el jardín. No quiero juntar para mañana, ni quiero llegar a fin de mes. No quiero comer sin ganas de comer. No quiero calor de invernadero. No quiero te quieros sin ti.

Porque el amor cuando no muere mata y amores que matan nunca mueren, lo que yo quiero, corazón cobarde, es que mueras por mí. Lo que quiero es ver tus ojos brillando porque se encuentran con los míos. Lo que quiero es tu mano temblando porque ha tocado mi brazo. Lo que quiero es tu corazón acelerado cuando mi olor llega a tu naricilla. Lo que quiero es un suspiro tuyo, que te haga sentir completo. Lo que quiero es una lágrima en tu mejilla, de alegría en tu interior.

Yo no quiero lo que todo el mundo tiene. No quiero tener que ir contigo al cine, ni que me tengas que acompañar de compras. No quiero que tengas que llamarme al llegar, ni llamarte cada noche antes de acostarme. Lo que yo quiero es hacer lo que me pida el corazón.

Yo no quiero lo que todo el mundo tiene. Yo sólo te quiero a ti... que, aunque no con estas palabras, es lo que Sabina nos dijo tantas veces al oído en la oscuridad de una habitación con olor a sándalo.

27 diciembre 2009

... INSOMNIO INVERNAL

Este año no os vamos a hablar de la materialidad de las navidades, no os vamos a hablar de las corrientes de intereses que mueven el mundo, ni de la maldad de la gente que un día se sienta a tu lado acariciando tu espalda esperando que te despistes. Hoy no nos vamos a quejar de la codicia ajena, ni de la avaricia, ni de las personas que tienen la cualidad de desaparecer en los momentos difíciles. Esto año no vamos a recapitular, ni a reflexionar, ni a revivir, ni a rememorar.


Este año, ha sido un año duro. Hay gente que se ha ido de nuestras vidas, gente que ha pasado y gente a la que hemos echado de nuestro lado. Gente que era de una forma y que descubrimos que no era de otra. Gente que pensamos que aguantaría, y se ha ido, como todos. Se han cerrado muchas puertas, para abrirse algunas ventanas. Hemos aprendido a aguantar, pero no a esquivar. Hemos aprendido a callar, pero no a defendernos. Hemos aprendido a retroceder cuando nos atacaban, pero no a enfrentarnos. Este año, hemos aprendido todo lo que en un tiempo nos prometimos que no haríamos, porque no queríamos ser como esos seres que se hacen llamar "personas". Este año la vida nos ha enseñado que no huele a jazmín, que su tacto no es aterciopelado y que su brillo no es el de una mañana de rocío.

Este año se cierra sin sentimientos. No hay miedo, no hay rabia, no hay dolor. No hay amor, no hay alegría, no hay ganas. Este año no pediremos ningún deseo al tomar las uvas, porque los deseos, sueños son.